Tras siete años de ausencia protagonizando su propio videojuego, Yoshi está de vuelta ofreciendo una experiencia totalmente diferente. Yoshi and the Mysterious Book es una de las nuevas exclusivas de Nintendo Switch 2 y en ella encontramos una aventura donde la exploración, el descubrimiento y la creatividad toman un papel protagonista dentro de una propuesta que, aunque mantiene elementos de plataformas, apuesta por un enfoque mucho más relajado y accesible para todos los públicos.
Todos recordamos con mucho cariño otras aventuras donde Yoshi ha sido protagonista en los últimos años, como Yoshi’s Woolly World en Wii U, con aquella encantadora estética de lana, o Yoshi’s Crafted World en Nintendo Switch, donde el cartón y las manualidades daban forma a unos escenarios repletos de imaginación. Ambas compartían una premisa bastante clásica, basada en superar fases de plataformas junto a este simpático dinosaurio mientras la dificultad aumentaba con el paso de las horas. Sin embargo, Yoshi and the Mysterious Book viene a ofrecer algo completamente distinto, apostando por un personaje que cuenta con un número ilimitado de golpes, una experiencia mucho más accesible y un ritmo más pausado. Y lejos de ser algo negativo, esta decisión consigue que el título derroche creatividad y haga de la exploración el centro absoluto de la aventura.
Un misterioso libro caído del cielo que ha perdido todo su conocimiento
En Yoshi and the Mysterious Book nos ponemos en el papel de este famoso dinosaurio, pudiendo además escoger entre sus diferentes variantes de colores. Todo comienza cuando un misterioso libro cae desde los cielos sobre la tierra de los Yoshi. Bajo el nombre de Enzo, este extraño ser con bigote y cubiertas de cuero es capaz de hablar y oculta en sus páginas una gran cantidad de información a modo de enciclopedia. El problema llega cuando este libro ha perdido buena parte de sus páginas y gran parte de sus investigaciones han desaparecido. Será entonces cuando Yoshi tome la responsabilidad de recuperarlas, mientras Bowser Jr. y Kamek intentan adelantarse para hacerse con el misterioso conocimiento que oculta el libro.
Este peculiar volumen sirve además como eje central de la aventura, ya que sus páginas esconden distintos capítulos con una fuerte atmósfera de cuento. Cada uno de ellos presenta una ilustración temática que funciona como puerta de entrada a diferentes mundos, permitiendo recorrer bosques, zonas montañosas, costas, hábitats de insectos o las profundidades del subsuelo. Todos estos escenarios están repletos de criaturas que investigar y funcionan como niveles independientes, permitiendo al jugador escoger aquellos que desea descubrir primero. En muchos de ellos habrá animales o plantas ocultas, criaturas que se desplazan por el escenario e incluso objetivos aparentemente sencillos que esconden algo más de complejidad de la esperada.

Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención de Yoshi and the Mysterious Book es precisamente cómo cada expedición se siente totalmente distinta a la anterior. Nintendo ha logrado evitar cualquier sensación de monotonía gracias a unos entornos muy diferentes entre sí, con diseños artísticos especialmente inspirados y una estructura mucho menos lineal de lo habitual. Los escenarios ofrecen una gran libertad de movimiento y están diseñados para interactuar constantemente con sus habitantes y descubrir secretos escondidos en cualquier rincón.
Yoshi mantiene varias de sus habilidades clásicas, como la posibilidad de usar la lengua para atrapar enemigos o criaturas, planear durante unos segundos o cargar con ciertos personajes sobre su espalda. A esto se suma una nueva habilidad que le permite desplazarse con velocidad por determinadas rampas, acumulando impulso para realizar saltos mucho más largos. El transporte de criaturas cobra además una importancia enorme dentro de la jugabilidad, ya que podremos copiar muchas de sus habilidades, casi como si del propio Kirby se tratase, utilizando sus capacidades para resolver situaciones concretas o acceder a nuevas zonas.
Explora junto a Yoshi diversas criaturas y experimenta con ellas
Entre las criaturas más comunes encontramos una rana capaz de crear burbujas, permitiendo a Yoshi elevarse en el aire mientras permanece dentro de ellas. Otras poseen forma de paraguas y permiten planear como si de un parapente se tratase, mientras que algunas medusas ofrecen un sistema de propulsión mediante chorros de agua. Estas últimas requieren rellenarse constantemente para mantener el impulso, sirviendo tanto para nadar más rápido como para alcanzar zonas elevadas o destruir obstáculos mediante embestidas. También encontramos criaturas más robustas, como una especie de jabalí que ayuda a transportar animales de gran tamaño, algo que nos ha recordado inevitablemente a Rambi, de la saga Donkey Kong, debido a su capacidad para abrirse paso entre obstáculos y zonas peligrosas.

La tónica habitual de Yoshi and the Mysterious Book no consiste simplemente en ir de un punto A a un punto B, sino en explorar cuidadosamente escenarios llenos de secretos, nuevas criaturas y mecánicas ocultas. Muchos niveles esconden rutas secundarias o nuevas formas de interactuar con el entorno, convirtiendo la curiosidad en uno de los principales motores de la experiencia.
Cada nivel plantea una misión concreta que debemos completar, aunque el juego constantemente anima a explorar más allá del objetivo principal. Puede tratarse de investigar un nido de pájaros rodeado de enemigos o buscar la manera de alcanzar una localización concreta utilizando correctamente las habilidades de las criaturas del entorno. Si en algún momento no sabemos cómo avanzar, Enzo puede intervenir ofreciendo pistas para continuar, aunque en ocasiones las ayudas son muy obvias y en otras el juego se permite exigir algo más al jugador, especialmente cuando toca experimentar con determinadas mecánicas.
Entre el inicio y el final de cada fase hay mucho más que hacer además de completar el recorrido principal. Durante las expediciones podemos acumular estrellas realizando diferentes acciones, como investigar ciertos animales, trasladar criaturas a un lugar seguro o completar pequeños encargos secundarios repartidos por el escenario. Todo ello hace que los niveles tengan una enorme cantidad de contenido opcional y fomenten constantemente el deseo de descubrirlo todo.

Fases no lineales donde explorar cada rincón y sus secretos
Como ya es habitual en la franquicia, el juego también esconde las clásicas flores sonrientes, mucho más difíciles de localizar y claramente orientadas a fomentar la exploración. Algunas requerirán ser regadas para volver a florecer, mientras que otras exigirán ofrecer frutas concretas o resolver pequeñas situaciones ambientales. Precisamente el uso de alimentos adquiere bastante importancia, ya que determinadas frutas alteran habilidades de criaturas concretas. Un ejemplo claro lo encontramos en las ranas, cuyas burbujas pueden endurecerse para aumentar su resistencia y mantenerse activas durante más tiempo.
Las frutas también pueden ser ingeridas directamente por Yoshi y, aunque el personaje sea inmune al daño convencional, sí aportan habilidades especiales o alteraciones temporales muy útiles. En algunos casos permiten correr más rápido o saltar más alto, mientras que en otros recuperan transformaciones clásicas como la sandía, ofreciendo la posibilidad de escupir pepitas a modo de auténtica ametralladora. También encontramos habilidades activas muy originales, como un gusano que funciona como búmeran despejando obstáculos o una planta carnívora que permite atrapar mariposas como si utilizáramos una red.
Aunque a primera vista pueda parecer una aventura excesivamente sencilla y relajante, Nintendo también ha querido introducir cierto componente de desafío. Algunas misiones pueden fallarse si accidentalmente acabamos con determinadas criaturas o dañamos elementos importantes del escenario, obligándonos a repetir el nivel. Esta faceta completista es precisamente uno de los puntos más interesantes del juego, especialmente para quienes disfrutan obteniendo el cien por cien. La estructura también apuesta por una gran libertad, permitiendo desbloquear mundos y fases sin seguir un orden completamente fijo. Los nuevos escenarios se abren progresivamente y se desbloquean en grupos de tres, dejando al jugador decidir cuál afrontar primero. Para acceder a nuevas zonas basta con completar niveles y conseguir suficientes estrellas, aunque posteriormente siempre será posible revisitarlos para descubrir secretos pendientes o mejorar resultados.

Técnicamente, Yoshi and the Mysterious Book destaca enormemente por su fantástico apartado artístico y el enorme colorido de sus escenarios. Nintendo ha construido un universo visualmente encantador, lleno de detalles, criaturas con animaciones muy cuidadas y una identidad propia muy marcada. Cada entorno posee personalidad propia y consigue transmitir una sensación constante de descubrimiento, algo fundamental dentro de una propuesta tan centrada en la exploración. La banda sonora también juega un papel fundamental, apostando por melodías suaves y relajantes que encajan perfectamente con el ritmo pausado de la aventura. Todo ello termina dando forma a una experiencia tremendamente acogedora donde la exploración y el descubrimiento se convierten en auténticos protagonistas.
En conclusión
Yoshi and the Mysterious Book es una de las grandes sorpresas del catálogo exclusivo de Nintendo Switch 2, trayendo de vuelta a uno de los personajes más queridos de Nintendo de una manera completamente distinta a la habitual. Su apuesta no pasa por ofrecer un plataformas tradicional, sino una aventura de exploración variada, libre y muy creativa, donde descubrir secretos y experimentar con criaturas forma parte esencial del viaje. Es una fórmula que da un soplo de aire fresco a la franquicia y que recomendamos especialmente a quienes busquen una experiencia relajada, pausada y enormemente recompensante para los amantes de la exploración.
*Agradecimientos a Nintendo por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.