The Sinking City 2 llega a poner el listón aún más alto que lo dejó su primera entrega, partiendo de los puntos fuertes y sus debilidades para que lo nuevo de Frogwares sea una experiencia más redonda para los seguidores de Lovecraft. En esta ocasión, el estudio con sede en Ucrania ha mejorado todo, incorporando dosis de terror y aventura en tercera persona con elementos de supervivencia que lo hacen una opción interesante en el género.
Muchos conocéis al estudio Frogwares. Son los encargados de muchas de las aventuras de Sherlock Holmes que han aparecido en estos últimos años y donde los ucranianos, con un estudio de unas dimensiones algo inferiores a las de los líderes del género, logran plantar cara con sus producciones. En 2023 pudimos disfrutar de The Sinking City Remastered, un juego que prosigue los Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft con una buena entrega, pero cuyos errores en lo jugable y lo técnico no lo hicieron destacar todo lo que hubiéramos querido. Ahora han regresado con un mayor presupuesto, un mayor número de desarrolladores y aires renovados para traer un nuevo referente y nombre dentro del género.
Una historia de rescate y pesquisas
La historia nos traslada a Arkham, lugar en el que las sirenas de alarma vuelven a resonar y los altavoces de las autoridades ordenan a todos los residentes que busquen refugio de forma inmediata. Los monstruos, atrocidades y formas grotescas han regresado y la ciudad de Massachusetts se encuentra en peligro junto a sus misteriosas aguas. Calvin Rafferty, nuestro protagonista, desobedece todas las reglas para descubrir qué ocurre con el amor de su vida, Faye, quien cayó en un letargo y se encuentra dentro del mundo de los sueños. Su premisa es traerla de regreso al mundo de los vivos y, para ello, debe realizar un ritual místico, pero antes tendrá que comenzar su investigación en la biblioteca de Arkham.
La trama hace honor a los Mitos de H.P. Lovecraft, con calles completamente inundadas al igual que en su primer juego y donde solo es posible acceder a determinadas zonas a través de nuestra embarcación. La tarea no será sencilla, ya que el estado de letargo de Faye y los monstruos están al acecho, pero… ¿son reales o un invento de la mente de Calvin? Con este objetivo habrá que hacer uso de multitud de habilidades, entre ellas la exploración, la recolección de pistas y objetos, descubrir soluciones a puzles y, sobre todo, luchar con un arsenal de armas que incluye pistolas, escopetas y ametralladoras. Es un mundo lineal que ofrece cierta libertad, pero con más posibilidades, desafíos y una visión de Estados Unidos en la década de los años veinte.

Unas buenas mecánicas de terror y supervivencia
Para ponernos en situación, The Sinking City 2 bebe de las mecánicas de los géneros de terror y supervivencia, donde los tintes lovecraftianos están a la orden del día. Se incluye una aventura llena de misterio, puzles, interacciones con objetos del inventario o del entorno y diferentes situaciones que nos obligarán a continuar avanzando en nuestra misión. El inventario es una baza que genera tensión en los primeros momentos del juego, ya que se encuentra limitado y es ampliable con el paso de las horas, pero obliga a gestionar y crear todos los suministros, desde objetos curativos y munición hasta otras recolecciones que desempeñan papeles interesantes. Esto tiene un impacto directo en la jugabilidad, sobre todo con las balas, que se encuentran contadas y que obligarán en más de una ocasión a ser ahorrativos y jugársela a los enfrentamientos cuerpo a cuerpo.
De esta forma, nos llama mucho la atención cómo The Sinking City 2 evoca a clásicos del terror, donde formas grotescas y monstruosas acechan en el entorno. Todos estos seres tienen puntos débiles concretos que hay que descubrir y a los que habrá que atacar con una munición que no sobra precisamente. El juego nos desafía a descubrir los puntos en los que se realiza más daño al enemigo. La cabeza no siempre es el punto más débil, sino que existen una serie de hinchazones que surgen en sus cuerpos y que quedan marcadas para saber hacia dónde debemos dirigir nuestros ataques.

Munición contada que vuelve la acción más exigente
Pero no solo encontramos formas humanoides, ya que enemigos con aspecto arácnido y que se mueven a gran velocidad desafían al combate cuerpo a cuerpo, además de alguna minisecuencia en la que debemos acertar los botones correspondientes. Frogwares ha desarrollado un juego en el que la última opción sea disparar sin pensar, forzando el cuerpo a cuerpo o el uso de diferentes estrategias a gran escala en los enfrentamientos contra los jefes. La huida también es una opción, obsequiando a los jugadores con secuencias de disparos a distancia que ofrecen una buena precisión y zonas de colisión contra los enemigos. La sensación de sentirse perseguido de forma constante y la amenaza de no tener munición en todo momento son aspectos muy positivos. El combate no llega a unos límites de exigencia altos, pero sí juega con un factor en contra: su manejo es algo impreciso y tu pericia con los controles es determinante. Esto también repercute en las armas, con un manejo algo tosco que, sumado a la ausencia de munición, hace que todo sea un poco más complicado. Todos los suministros se pueden encontrar en los escenarios, ya que los enemigos no sueltan ningún tipo de balas, por lo que, en ese sentido, obliga a fomentar el factor de exploración.
Para paliar la carencia de munición contamos con un sistema de fabricación con el que, a través de materiales como pólvora, químicos y hierbas, podemos crear la ansiada munición o sprays medicinales. Esto nos lleva a hablar del inventario, que, si bien no es excesivamente amplio, puede mejorarse para tener los suficientes huecos para armas y materiales y crear suministros a nuestro antojo. Si decides no llevar todo contigo, existen unas salas seguras al más puro estilo Resident Evil donde guardar todo. Esto es un punto bueno y otro en contra: por la parte positiva, ayuda a poder recurrir a estos objetos en momentos concretos, mientras que, cuando tengas que echar mano de ellos, por ejemplo en un combate contra un jefe, no podrás volver atrás a por ellos.

Fases a pie y navegación a través de las calles de Arkham
A lo largo y ancho de The Sinking City 2 se encuentran cofres en los que es necesario utilizar un arma concreta o una herramienta. Estos son muy interesantes, ya que ocultan accesorios para las armas o mejoras en el inventario, añadiendo dos espacios adicionales. Lo que podamos equipar en las armas ayuda a mejorar aspectos como el daño cuerpo a cuerpo, a largas y cortas distancias, el apuntado, la cadencia o la estabilidad. El personaje también puede ampliar sus habilidades a través de un sistema de atributos muy interesante, donde obtener ventajas como más daño con el cambio de arma, disponer de más vitalidad o ser más efectivo ante enemigos concretos. Puedes equipar hasta un máximo de tres, siendo algo limitado, pero que permite definir tu propia estrategia. Conseguir estos puntos de habilidad es divertido, ya que se suman a través de un tablero en el que reunir pistas y llegar a deducciones sobre la ubicación de Faye, pesquisas de otra trama secundaria o la resolución de puzles.
La navegación por barco en The Sinking City 2 es gratificante, proporcionando una estructura de canales interesante que únicamente puede explorarse con tu navío, aunque también encontramos fases a pie que aparentan formar parte de un mundo abierto con cierta linealidad. Conforme se vayan completando objetivos de historia y secundarios, el juego nos llevará a través de diversas localizaciones. La sensación de libertad va en aumento, llevando de la mano al jugador durante los primeros compases hacia las ubicaciones de la historia y dejándolo más libre con el paso de las horas. Uno de los puntos clave en esto son las zonas inaccesibles en primera instancia que pueden revisitarse para obtener más recompensas o realizar una misión secundaria. Algunas consisten en puzles más exigentes, desafíos con armas o rompecabezas con combinaciones.

En el aspecto técnico, hay que mencionar el buen hacer de The Sinking City 2, que logra superar con creces a su predecesor y ofrecer una aventura realista dentro de una atmósfera fantástica como la de los Mitos de Cthulhu. En algunas facetas notamos ciertos puntos que podrían haber sido mejor trabajados, como los modelados o las expresiones faciales de los personajes. Por otra parte, las texturas son eficientes y están bien definidas, pero en ocasiones tienden a desaparecer o no cargar en tiempo real. Por el resto de factores, ofrece unos escenarios y entornos detallados donde explorar y derrotar a enemigos con formas monstruosas y variadas, con numerosas animaciones y puntos débiles que deducir. Los efectos de luces, sombras y partículas son notables, pero encontramos otro error en la definición de las zonas de colisión, dando lugar a algunos fallos que restan realismo.
Conclusiones de The Sinking City 2
The Sinking City 2 es una buena alternativa dentro del catálogo de los juegos de terror actuales, sobre todo si eres fan de la ambientación creada por H.P. Lovecraft. Es un título que aumenta sus posibilidades frente a su predecesor, mejorando la propuesta jugable en muchos de sus puntos y proporcionando fases lineales junto a otras más abiertas. Tiene mucho contenido jugable y una historia que engancha desde el primer momento, por lo que te aconsejamos hacerte con él si buscas un juego de terror, supervivencia y la influencia de Cthulhu.
*Agradecimientos a Frogwares por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.