La película de La Patrulla Canina: La Dinopelícula está cosechando unas buenas cifras entre la audiencia más joven de nuestro país. Como bien nos tenía acostumbrados la industria de los videojuegos durante los años noventa y principios de los 2000, Paw Patrol: Mundo Dino es una adaptación de lo que vamos a encontrar en las salas de cine de la mano de Bandai Namco, Outright Games y 3DClouds. Un juego sencillo para el público al que va dirigido, pero que hará las delicias de los más jóvenes y aficionados a la serie.
Ya son muchos los juegos basados en la Patrulla Canina y, como no podía ser de otra manera, en Paw Patrol: Mundo Dino controlaremos a seis cachorros que hacen acto de presencia en el espacio televisivo, aprovechando sus habilidades únicas. Ryder es quien dirige a este adorable equipo y ayuda a los ciudadanos que se encuentran en apuros. En esta ocasión, se llevará a los jugadores a una misteriosa isla donde se ha descubierto la presencia de dinosaurios, siendo la excusa perfecta para explorarla y ayudarlos en todo lo posible.
Ryder y sus cachorros se embarcan en una aventura jurásica
Como bien sabéis, nos encontramos ante un juego que ha sido enfocado a un público infantil, por lo que en su inicio encontramos una buena serie de tutoriales que insisten en grabar a fuego los conceptos más básicos. A pesar de contar con unos controles sencillos, debemos mencionar que el target al que va dirigido no supera la decena de años, por lo que insiste en que queden bien aprendidos para superar todo tipo de fases. Al pasar algunas de las secciones nos cruzaremos con Heidi y Eugene, dos científicos que se encuentran investigando a todos los especímenes. El problema procede del Spinosaurus, que ruge más de la cuenta y que será la excusa perfecta para investigar este extraño fenómeno junto a Ryder y sus cachorros.
La trama lleva a recorrer cuatro regiones tematizadas de la isla de los dinosaurios, dentro de un mundo abierto de dimensiones limitadas, pero que esconde numerosos secretos. Uno de los aspectos que más profundidad proporcionan a Paw Patrol: Mundo Dino es que dentro del escenario se encuentran diferentes retos y desafíos que se resuelven utilizando a los distintos cachorros. Por ejemplo, Rubble puede usar su arnés con martillo neumático para romper rocas; Marshall, con su cañón de agua, puede extinguir incendios y limpiar manchas resbaladizas; mientras que Rocky es capaz de arreglar estructuras para poder avanzar. Skye se desliza con su propulsor y llega a lugares que el resto no puede alcanzar, Zuma es capaz de bucear y, por último, Chase cuenta con un cañón de bolas con el que puede impactar contra objetos situados a distancia.

Seis cachorros con multitud de habilidades y vehículos
Además de contar con una habilidad única, cada cachorro dispone de un vehículo con el que recorrer el escenario y realizar diferentes tareas. Por ejemplo, Rocky tiene un camión de reciclaje con el que puede recoger chatarra de su alrededor; Zuma es capaz de deslizarse por el agua con un aerodeslizador; Chase puede despertar dinosaurios con su sirena; Marshall, con su camión de bomberos, puede limpiar a los dinosaurios; Rubble, con su camión de construcción, elimina escombros; y Skye es capaz de elevarse por los aires y recoger objetos. Estos vehículos añaden algo más de profundidad a la propuesta jugable y requieren de cierta habilidad, aunque pecan de ser poco precisos en algunos momentos, por lo que se requerirá algo más que práctica. Este uso de vehículos para realizar diferentes tareas otorga variedad a la aventura, incorporando pequeñas pruebas que son introducidas poco a poco.
También hay presencia de minijuegos en Paw Patrol: Mundo Dino, donde habrá que pulsar botones específicos al más puro estilo QTE. En algunos momentos también falla en cuanto al timing y la precisión, volviendo frustrante la tarea por momentos. Por otro lado, hay otras pruebas que funcionan muy bien, como la reparación de un puente colocando listones o recoger basura del río junto a una lancha a gran velocidad. Todo esto mientras esquivamos a dinosaurios que querrán poner las cosas difíciles. Para facilitar la tarea de deducir qué cachorro es necesario en cada momento, la desarrolladora ha incluido símbolos y mensajes de radio con los que podremos intuir qué debemos hacer. Estos últimos cuentan con doblaje al castellano y con los actores que prestan su voz a la serie original, por lo que el jugador sentirá que está disfrutando de una extensión de la serie.

Olfatea y descubre todos los coleccionables
Perderse en los entornos también es complicado, ya que los cachorros pueden olfatear el entorno y localizar un rastro de patas que les llevará hasta su objetivo. Una opción interesante, especialmente para un público infantil, es el control automático de la cámara, que se sitúa de forma eficiente en la pantalla y permite mantener un control permanente del personaje en todo momento. Eso sí, encontramos algunos pequeños errores puntuales, ya que al ser semiautomática, cuando se fuerza mucho la dirección hacia la izquierda o la derecha se producen algunos temblores que deslucen el resultado. La dificultad es moderada para un público infantil, además de contar con un diseño que no da pie a la frustración. No podemos perder vidas, caer al vacío ni agotar el tiempo; simplemente, Paw Patrol: Mundo Dino quiere que juegues a tu ritmo y descubras la historia.
Este universo se encuentra repleto de huesos dorados, la golosina perfecta para nuestros cachorros favoritos, cuya recolección en grandes cantidades dará pie a desbloquear objetos con los que personalizar el equipamiento. También se han introducido puntos interactivos con los que no solo podremos utilizar habilidades concretas, sino que además guardan un buen número de huesos en su interior. Por ejemplo, los encontramos en remolinos de agua que se activan con la habilidad de buceo de Zuma o en flores que pueden ser regadas por Marshall. La diversión aumenta gracias a su modo cooperativo, que puede activarse en cualquier momento y permite a dos jugadores disfrutar de la aventura en pantalla dividida. El juego mantiene el tipo técnicamente sin resentirse en su velocidad de fotogramas.

En cuanto al apartado técnico, hay que mencionar que Paw Patrol: Mundo Dino ha puesto toda la carne en el asador, proporcionando una aventura que parece prácticamente un episodio jugable de la serie. Se ha captado de forma notable la esencia de las aventuras televisivas, proporcionando unos entornos con gran colorido y detalle, personajes que conservan toda su personalidad y multitud de rincones que explorar junto a los cachorros. La cámara y sus desajustes puntuales, junto a unas texturas que no han sido pulidas lo suficiente, deslucen un poco el resultado final. La banda sonora acompaña muy bien a la aventura, al igual que su doblaje al castellano, que cuenta con el reparto oficial de la serie.
Conclusiones de Paw Patrol: Mundo Dino
Paw Patrol: Mundo Dino es una sencilla y divertida aventura destinada a un público infantil, donde encontramos una dificultad moderada para ese rango de edad y todo lo que se busca en una producción de estas características. Todos los cachorros son jugables, con habilidades y vehículos completamente distintos que sirven para interactuar de múltiples formas dentro del entorno. A su vez, cuenta con coleccionables y minijuegos que extienden un poco más la duración de la partida, haciéndolo un regalo perfecto para los más pequeños de la casa.
*Agradecimientos a Bandai Namco por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.