Hamster continúa expandiendo su recién estrenada línea Console Archives, dedicada a rescatar juegos que en su día solo estuvieron disponibles en consolas domésticas, con Crazy Climber, la adaptación que Nichibutsu lanzó en 1986 para consola de 8 bits. Conviene aclarar que no se trata del recreativo original de 1980, ya presente desde hace años en el catálogo de Arcade Archives, sino de su versión doméstica, con sus propios ajustes y particularidades respecto a la máquina de salón.
El planteamiento se mantiene fiel a la idea que hizo célebre a la saga: el jugador debe guiar a su escalador hasta lo más alto de un rascacielos, esquivando todo tipo de peligros que caen desde arriba mientras avanza piso a piso. En esta versión doméstica, los enemigos que complican la ascensión reciben nombres tan curiosos como Ojamaman, además de bolas de hierro y gorilas, que van apareciendo con distinta frecuencia según se progresa hacia la cima del edificio.
El objetivo de cada nivel es sencillo de entender aunque exigente de dominar: alcanzar la azotea del edificio sin caer en el intento, gestionando bien el ritmo de ascenso frente a los obstáculos que van surgiendo. Es un diseño que prioriza la tensión constante por encima de la narrativa o la variedad de escenarios, algo muy propio de los juegos de acción de aquella época pensados para partidas cortas e intensas.
Como suele pasar con las adaptaciones domésticas de la época, esta versión de Crazy Climber presenta diferencias respecto al recreativo original más allá de lo puramente técnico, con ajustes en la aparición de enemigos y en el ritmo general de la partida que la convierten en una experiencia ligeramente distinta para quien ya conozca la máquina arcade. Precisamente ahí reside buena parte del interés de este rescate: permite comparar de primera mano cómo Nichibutsu adaptó su propio concepto a las limitaciones (y posibilidades) de una consola doméstica de 8 bits.

Un aspecto a tener en cuenta es que esta reedición incluye únicamente la versión japonesa del juego, por lo que todo el contenido textual se muestra en inglés dentro de la propia interfaz de Console Archives, sin voces ni texto original localizado más allá de eso. No es un problema grave dado lo minimalista del juego en cuanto a texto en pantalla, pero conviene saberlo antes de lanzarse a jugar.
Como el resto de la línea Console Archives, esta edición incorpora funciones pensadas para hacer más cómoda la experiencia actual: configuración de botones personalizable, ajustes de pantalla y la posibilidad de guardar y cargar la partida en cualquier momento, algo que el original de 1986 obviamente no ofrecía y que ayuda mucho a la hora de volver una y otra vez tras perder ante un piso especialmente complicado.
Console Archives Crazy Climber ya está disponible en PlayStation 5 y Nintendo Switch 2.