Turtle Beach sigue por todo lo alto su ofensiva en Nintendo Switch 2 con el Afterglow Wave Wireless, un mando que combina iluminación RGB, tecnología de sticks de última generación y funciones pensadas específicamente para GameChat. Con licencia oficial de Nintendo y disponible en varios colores (probamos la variante blanca), es de los mandos de terceros más completos que hemos visto para la consola hasta la fecha, a un precio de 64.99 euros.
El Afterglow Wave apuesta claramente por el espectáculo visual: incorpora ocho zonas RGB independientes con cuatro modos predefinidos, lo que permite combinaciones de iluminación muy variadas sin necesidad de un software complejo. En su acabado blanco, el efecto de las luces se ve especialmente bien, con ese contraste entre la carcasa clara y los colores vivos que recorren el mando. Con un peso de 380 gramos, se mantiene ligero pese a todos los extras que incorpora, y el tamaño es el habitual en mandos de este tipo, sin sorpresas en cuanto al agarre.
Uno de los puntos técnicamente más interesantes es la inclusión de sticks analógicos con tecnología TMR (Tunneling Magnetoresistance), un sistema que evita el contacto físico entre componentes y que, sobre el papel, reduce drasticamente el drift y mejora tanto la precisión como la durabilidad frente a los potenciómetros tradicionales. Es un salto tecnológico notable para un mando de este rango de precio, y se nota especialmente en sesiones largas donde el desgaste suele empezar a notarse en otros modelos.
El mando también incluye dos botones traseros programables para remapear funciones, controles de movimiento integrados, útiles en títulos como Mario Kart World o Donkey Kong Bananza y, como detalle más específico de la plataforma, un botón C dedicado que da acceso rápido a las funciones de GameChat sin tener que interrumpir la partida, algo que Nintendo ha empezado a potenciar mucho con Nintendo Switch 2.

La conexión inalámbrica ofrece un alcance de hasta nueve metros, suficiente para jugar cómodamente tanto en modo sobremesa como conectado a una pantalla externa. La batería recargable rinde hasta 20 horas de autonomía por carga, una cifra correcta aunque algo por debajo de lo que ofrecen otros mandos de la propia gama Turtle Beach centrados en Xbox. La recarga se realiza mediante el cable USB-C de un metro incluido en la caja.
El Afterglow Wave Wireless es, probablemente, el mando más completo que Turtle Beach ha lanzado hasta ahora para Nintendo Switch 2: RGB personalizable, sticks TMR de última generación, botón C dedicado y controles de movimiento, todo por 64,99€. Le falta algo más de autonomía para redondear la propuesta, pero en el resto de apartados cumple de sobra para convertirse en una alternativa muy seria al mando Pro oficial.
*Agradecimientos a TNPR por proporcionar una unidad del mando Turtle Beach Afterglow Wave Wireless (blanco) para realizar este análisis.