Como fan de los videojuegos de terror, no soy una persona a la que puedan asustar o sorprender con un screamer o un susto fácil. Creo que, en el mundo de los videojuegos, la supervivencia y la tensión que genera la vulnerabilidad frente al enemigo son conceptos que Atlantis Studio intenta convertir en una experiencia cooperativa con la llegada de Beyond the Dark: Nightwatch a Nintendo Switch 2. En nuestra experiencia, hemos sentido que jugábamos a un escape room dentro de un título de terror asimétrico con roles bien diferenciados.
Es una historia de lo más interesante, en la que tenemos que explorar una misteriosa casa habitada por una criatura letal que vigila el entorno con mucha atención y que no dudará en engañarnos en los momentos más insospechados. Por ello, la comunicación a través de la opción GameChat de la consola adquiere un gran protagonismo y se convierte en un elemento indispensable para salir con vida.
Dos roles bien definidos: explora y vigila
Como podéis ver, Beyond the Dark: Nightwatch tiene una premisa muy sencilla, pero con una profundidad bastante lógica. Estamos en una casa por motivos que desconocemos y no sabemos cómo hemos llegado hasta allí, pero tampoco conocemos la forma de salir. Esto alimenta una ambientación oscura en la que recorreremos varias localizaciones, como un cine, un acuario y una zona donde se encuentran los servicios. Estos escenarios añaden un valor extra a la experiencia, gracias a la oscuridad y al temor de no saber qué se esconde tras cada puerta. La narrativa también se centra en las descripciones del entorno, con textos extensos que priman la exploración y ayudan a sumergirse en la experiencia. Sin embargo, esta propuesta acaba resultando demasiado insatisfactoria, ya que no se fomenta en exceso uno de los aspectos a los que pretende dar más importancia: explorar el entorno.
Uno de los aspectos más destacables de su jugabilidad es la propuesta cooperativa asimétrica, que obliga a dos jugadores a colaborar constantemente, ya que cuentan con herramientas distintas e incluso cubren zonas radicalmente opuestas. Si optas por asumir el control del jugador número uno, adoptarás el rol de explorador, cuya principal misión es recorrer la casa y sus distintas ubicaciones en primera persona, recolectar objetos, reunir pistas y resolver acertijos. El único problema es que es totalmente vulnerable, tiene la visión limitada y cualquier ruido que pueda ocasionar atraerá a la peligrosa criatura que campa a sus anchas por este lugar. El segundo protagonista de este equipo es el supervisor, quien tiene acceso a todas las cámaras de seguridad mediante monitores y puede ayudar a localizar objetos y observar los movimientos de Gloam, nuestro principal enemigo. Además, dispone de armas con las que puede defender al explorador durante unos segundos, aunque a cambio perderá la señal de las cámaras temporalmente.

La comunicación es esencial para salir victorioso
Algo esencial durante Beyond the Dark: Nightwatch es la comunicación entre ambos jugadores, ya que el explorador prácticamente no puede hacer nada sin que el supervisor le indique la ubicación de los objetos, le advierta de la presencia de Gloam o le proporcione una vista detallada de las habitaciones. Este sistema de colaboración funciona eficientemente y da lugar a todo tipo de situaciones. Sin embargo, también presenta algunos problemas, como las limitaciones de la inteligencia artificial, que hacen que esquivar al enemigo resulte demasiado difícil y que este persiga al jugador de forma muy injusta, generando situaciones frustrantes. Si pierdes la vida, perderás una gran parte del progreso y de los objetos recolectados, como documentos e información. Existen algunos atajos que es posible descubrir, pero no evitan que el juego acabe volviéndose repetitivo. A buen ritmo de partida y dependiendo de la experiencia del jugador, la duración puede rondar las seis horas, durante las cuales tendremos que evitar a Gloam y cooperar para avanzar. Cabe mencionar que es posible disfrutar del modo cooperativo tanto en línea como de forma local gracias al pase de amigo.
En el apartado técnico, Beyond the Dark: Nightwatch utiliza Unreal Engine 5 para desarrollar unos entornos que buscan transmitir una atmósfera oscura y opresiva. La iluminación es tenue y las habitaciones presentan una oscuridad que, junto con el contraste entre luces y sombras, genera una constante sensación de incertidumbre. La dirección artística contribuye a crear una atmósfera claustrofóbica, mientras que las cámaras aumentan la incertidumbre sobre lo que está haciendo nuestro compañero. También encontramos algunas imperfecciones técnicas, como ciertos problemas en el funcionamiento de la cámara que pueden provocar errores de comportamiento. Su banda sonora ofrece el estilo habitual de las producciones de terror, mientras que los efectos de sonido, como los golpes y los sonidos ambientales, refuerzan la sensación de estar atrapado o incluso de ser perseguido.
Conclusiones de Beyond the Dark: Nightwatch
Beyond the Dark: Nightwatch es un título que, si bien presenta buenas ideas, las ejecuta de forma irregular. Incorpora una premisa clara: la cooperación entre un jugador que debe explorar los entornos en profundidad y otro que tiene que guiarlo en su oscuro camino. Esta fórmula funciona, pero la elevada dificultad, el comportamiento injusto de la inteligencia artificial de Gloam, nuestro perseguidor, y otros elementos dan como resultado una experiencia imaginativa que se queda a medias. Si buscas algo diferente para disfrutar en compañía, es un juego que, pese a su corta duración, puede resultar una opción acertada.
*Agradecimientos a Devolver Digital por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.
