Las mascotas de videojuegos fueron uno de los elementos más frecuentes en los títulos de los años 90. Algunas tuvieron una gran acogida, mientras que otras, como Bubsy, no corrieron la misma suerte. Con el paso del tiempo y el impulso de los desarrolladores independientes junto a la distribución digital, muchas de estas sagas han recibido una segunda oportunidad con Bubsy 4D. Sus entregas se basaban en plataformas acertados en algunos casos, y en otros en propuestas menos afortunadas, como Bubsy 3D en PlayStation.
Hace algunos años ya vimos su regreso con títulos como Bubsy: The Woolies Strike Back y Bubsy: Paws on Fire!. Ahora, el personaje vuelve de la mano de Atari, que se atreve a relanzar la franquicia con Bubsy 4D, una nueva apuesta por revitalizar a la conocida mascota de los 90.
El juego ha sido desarrollado por Fabraz, estudio que ha tomado la licencia de Atari para aportar su propio estilo a la saga Bubsy. El nombre del estudio puede resultar familiar, ya que han firmado plataformas 3D muy notables como Demon Tides y Demon Turf, lo que los convierte en una elección interesante para dar forma a este nuevo proyecto. La gran pregunta es si lograrán dominar la franquicia y ofrecer un regreso memorable.
Una historia sencilla con el sello clásico de Bubsy
La historia de Bubsy 4D nos sitúa en un plataformas tridimensional donde los Woolies vuelven a hacer acto de presencia. Estos enemigos buscan hacerse con la lana y han robado a las ovejas que habitan el reino. Sin embargo, las ovejas han regresado convertidas en las peligrosas BaaBots, que han utilizado la tecnología Woolie para alzarse contra todo. Su objetivo ahora es robar el objeto más preciado de Bubsy: su ovillo de lana. Ante esta amenaza, nuestro protagonista deberá recorrer distintos mundos para recuperar los ovillos de lana dorada y derrotar a este nuevo enemigo que pone en peligro su hogar.
En lo jugable, Bubsy 4D ofrece un plataformas en tres dimensiones muy competente, que bebe de las bases clásicas del género. Bubsy cuenta con un amplio repertorio de movimientos como saltar, correr, planear, agacharse, atacar, rebotar en paredes o incluso convertirse en una bola. A medida que avanzamos en la historia, se desbloquean nuevas habilidades que amplían aún más las posibilidades de movimiento.
Un plataformas ágil y con buena respuesta
Esto convierte a Bubsy en un personaje muy versátil, capaz de interactuar con el entorno de forma divertida y dinámica. Los controles responden con precisión, lo que hace que la experiencia sea fluida y satisfactoria en la mayoría de situaciones.
Cuando Bubsy se transforma en una bola, la jugabilidad cambia de forma notable. Los controles se vuelven más precisos y las físicas adquieren un papel protagonista. En este estado, el personaje gana velocidad, lo que lo convierte en una herramienta perfecta para desplazamientos rápidos o fases contrarreloj. Todo lo positivo del control se complementa con una duración ajustada. El juego cuenta con quince niveles, de los cuales tres son combates contra jefes finales. Aunque breve, la calidad de estas fases está muy bien trabajada y mantiene un nivel notable durante toda la aventura.
Los niveles incluyen diversos elementos como coleccionables y pruebas contrarreloj que invitan a rejugar las fases para mejorar tiempos. Entre los coleccionables encontramos el hilo dorado al final de cada nivel, 150 hilos repartidos por los escenarios y pergaminos que permiten desbloquear habilidades. Tanto los hilos como los pergaminos pueden intercambiarse en la tienda, donde también se encuentran aspectos estéticos y mejoras para el protagonista. Las fases contrarreloj suponen un desafío interesante, especialmente para quienes buscan completar el juego al 100%.

A pesar de su corta duración, el juego incluye una segunda vuelta más exigente, con menos vidas disponibles, lo que incrementa considerablemente el reto. Además, cada cierto número de niveles aparecen jefes finales con patrones bien definidos y puntos débiles que el jugador deberá identificar para vencerlos.
Técnicamente, Bubsy 4D presenta un buen trabajo visual, especialmente en el diseño de animaciones y en la fluidez de los movimientos, que resultan precisos y bien implementados. El uso del cel-shading resulta muy acertado, aportando un estilo visual colorido y llamativo al conjunto. Si bien los escenarios no destacan por su nivel de interacción ni por su riqueza en detalles, sí invitan a ser explorados, especialmente para encontrar coleccionables. La banda sonora, con tintes rítmicos bien trabajados, ayuda a reforzar la identidad del juego.
En conclusión
Bubsy 4D es un título sólido, aunque de duración contenida. Un plataformas en tres dimensiones con el sello de Fabraz que logra devolver a la saga a un nivel notable tras muchos años. Su contenido, coleccionables, modos contrarreloj y su precio ajustado lo convierten en una propuesta interesante para los aficionados al género.
*Agradecimientos a Atari por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.
