Hay juegos que tienen un factor competitivo muy atrayente y, sobre todo, divertido. ¿Quién no ha tenido un enfrentamiento por aquella concha azul en Mario Kart o por un robo de estrellas en Mario Party? SpeedRunners 2: King of Speed, secuela del conocido party game de carreras en dos dimensiones, lo vuelve a hacer con su secuela tras más de una década de ausencia. Vuelve con todo su frenetismo y con una fórmula que continúa siendo muy buena, además de contar con las innovaciones suficientes para tener partidas multijugador divertidas y disputadas.
Desde su lanzamiento en el año 2010 no habíamos conocido más sobre la saga, algo que ya se ha terminado con el lanzamiento de SpeedRunners 2: King of Speed, que viene con la vitola de mejorar o, al menos, igualar el éxito de su predecesor. ¿Y de qué trata su premisa? Muy sencillo: es un juego de plataformas en dos dimensiones donde sumergirnos en fases llenas de peligros mientras tus rivales hacen lo mismo que tú: hacerte imposible llegar a la meta antes que ellos. Lo construido en su primera entrega fue memorable, dentro de una época donde el género independiente no reinaba por sus grandes gráficos, sino por experiencias sencillas y adictivas.
Carreras a gran velocidad junto a ocho jugadores
La esencia del juego se mantiene intacta en esta segunda aventura, donde correr, saltar y superar a todos tus contrincantes en carreras locales u online con hasta ocho jugadores. Puede parecer una premisa bastante tópica y típica, y lo es, pero la principal miga del título la encontramos en dominar sus movimientos y físicas para pasar con acierto por sus fases meticulosamente diseñadas. Esto obliga al jugador a recorrerlas y aprender cada atajo o dónde usar el gancho que incorporan los personajes, todo sea para ganar valiosos segundos. No es algo que tenga una gran dificultad, pero sí establece una curva de mejora y aprendizaje para restar segundos al cronómetro y a tus rivales.
Si por algo hace que SpeedRunners 2: King of Speed sea tan especial es por lo desafiante que se vuelve en cuanto a plataformas y técnicas, así como por lo caótico que resulta cuando usamos objetos y potenciadores. Ya sea con misiles, rayos que congelan, un gancho que saca al personaje de la pantalla o trampas, la carrera que parecía ganada puede dar un vuelco en cuestión de segundos. Nadie está nunca a salvo de perder y esto hace que las partidas tengan ese factor imprevisible y dinámico que su secuela ha sabido implementar. Compínchate con un amigo, traiciónalo o véngate, todo esto en la misma partida, generando un caos plagado de risas, discusiones y diversión.

Novedades como modo torneo y partidas personalizadas que renuevan la experiencia
Esta secuela es una bendita locura que ha sido mejorada y enriquecida, teniendo elementos competitivos que van más allá de carreras individuales e incluyendo torneos, partidas personalizadas, tablas de clasificación online y salas privadas. Todo esto motiva a mantener vivo su sistema online y desafiar hasta ocho jugadores en una combinación local, online o mezcla de ambas. El matchmaking y su código de red están muy bien implementados, encontrando partidas de forma rápida y teniendo siempre un nuevo desafío al que enfrentarte. Siempre que tengas jugadores y no personajes dirigidos por la consola será mucho más divertido, ya que, aunque la IA del título sea desafiante en algunos momentos, no cuenta con esa picardía y maldad que sí puede tener otro jugador. Su curva de aprendizaje en cuanto a movimientos y mecánicas puede parecer un desafío para el más novato, pero SpeedRunners 2: King of Speed incorpora partidas que emparejan a recién llegados, con la posibilidad de aprender juntos y acostumbrarse a los controles.
En materia técnica debemos mencionar que esta segunda entrega de SpeedRunners ha mejorado tanto en lo gráfico como en lo artístico. En este se priman dos aspectos fundamentales: que sea fluido y, al mismo tiempo, legible para saber dónde te encuentras en el escenario y ver bien a tus rivales y las plataformas que ofrece el nivel. Esto se ha logrado no solo con un diseño de personajes variado y con personalidad, sino con niveles que han sido diseñados para dar todo tipo de partidas, primando trampas, saltos medidos y atajos que no pueden percibirse en un simple golpe de vista. El juego corre a una tasa de FPS muy fluida y mantiene la latencia en las partidas online sin ningún tipo de input lag, haciendo que esté a la altura de las expectativas.
Conclusiones de SpeedRunners 2: King of Speed
SpeedRunners 2: King of Speed ha regresado tras más de una década de ausencia y lo hace con mucho acierto, siendo fiel a su fórmula original y, al mismo tiempo, expandiéndola sin perder ni un ápice de su esencia. La agilidad, dominar los movimientos de tu personaje y la experiencia caótica con los escenarios y los potenciadores hacen de este un competitivo muy divertido. Eso sí, encontramos algunas limitaciones, como la más que consabida recomendación de un juego del género party: tener siempre jugadores humanos que tengan un nivel de picardía y maldad para dar un vuelco a las partidas, algo que mejora, y mucho, la experiencia.
*Agradecimientos a tinyBuild Games por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.
