Algo que siempre nos ha resultado divertido son los videojuegos basados en físicas y, si además ofrecen una experiencia cooperativa, dan lugar a un cóctel perfecto para garantizar las risas. Esto es algo que consigue Dino Party con pequeñas pruebas como batallas haciendo uso de la gravedad, fases de plataformas y elementos de aleatoriedad, que son los principales ingredientes de un juego muy entretenido.
Como su propio nombre indica, Dino Party es un título de minijuegos con un componente competitivo donde los protagonistas son dinosaurios totalmente personalizables. No hablamos de un juego tan extenso como R.E.P.O. o PEAK, pero sí que incorpora una buena selección de minijuegos que se distribuyen en mapas y con un objetivo sencillo: derrotar al resto de dinosaurios o conseguir muchos más puntos que ellos. La variedad de pruebas es amplia y la forma de jugarlas también, con algunas en formato todos contra todos y otras por equipos de dos contra dos.
Minijuegos alocados con mecánicas sencillas
No es un juego realmente complicado de jugar, ya que encontramos pruebas sencillas que son fáciles de manejar, pero difíciles de dominar. Un elemento que puede resultar decepcionante es la poca cantidad de jugadores, aunque es posible enfrentarse a otros en modo local, algo que podría afectar a su longevidad. Los controles destacan por su sencillez, permitiendo ejecutar movimientos como patadas o puñetazos contra los oponentes. Por otro lado, contamos con la posibilidad de saltar, correr o combinar ambos movimientos para llevar a un rival al suelo. Con estas armas tenemos que cumplir objetivos como sobrevivir durante un determinado periodo de tiempo, conseguir la mayor cantidad de monedas, destruir enemigos como robots o ayudar a pastorear junto a otro jugador.
Hay una buena variedad de pruebas y, gracias a los efectos de las físicas y los movimientos, se añade un componente aleatorio que provoca más de una carcajada en muchos momentos. Lo que sobre el papel tiene muy buena pinta deja ver algunas de sus costuras tras disputar numerosas partidas. El juego no tiene una comunidad de jugadores solvente, encontrar partidas online se convierte en una tarea hercúlea y obliga a jugar con amigos o recurrir al modo local. Es un juego sencillo en su propuesta, pero que no da para mucho más.

Juega con las físicas en un título colorista
Técnicamente, el juego tiene un aspecto muy colorista y unos diseños agradables a la vista. Los diseños de los personajes son acertados, sobre todo para llamar la atención tanto del jugador veterano como de quien se sumerge por primera vez en el mundo de los videojuegos. Las temáticas y la variedad de escenarios son geniales, las animaciones de los dinosaurios están bien resueltas y contamos con una buena cantidad de objetos coleccionables con los que personalizar a nuestro personaje. Los escenarios son de dimensiones reducidas, pero ese es precisamente su objetivo: concentrar a un buen número de jugadores y crear una sensación constante de locura. Su banda sonora pasa sin destacar demasiado, mientras que los efectos de sonido proporcionan un aspecto divertido y ayudan a potenciar el carácter desenfadado de las partidas.
Conclusiones de Dino Party
Dino Party es una propuesta correcta a la que la comunidad no le ha proporcionado la continuidad suficiente. Un juego online con una cantidad baja de jugadores es una oportunidad desaprovechada, especialmente cuando encontramos una premisa divertida con dinosaurios, multitud de minijuegos variados, uso de físicas y elementos de personalización. Si decides hacerte con él, no te prometemos que encuentres rivales en línea rápidamente, pero sí una experiencia muy divertida en local.
*Agradecimientos a StridePR por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.