Los videojuegos en acceso anticipado suelen ser una apuesta arriesgada, un modelo que puede dar lugar tanto a auténticas joyas como a proyectos que necesitan años de desarrollo para alcanzar un estado mínimamente sólido. En este contexto nace la idea de que el jugador invierte una pequeña cantidad económica a cambio de participar en el proceso de creación, disfrutando de una versión temprana que, en teoría, evolucionará hasta su lanzamiento final. Sin embargo, en el caso de Dead as Disco, la sensación es muy distinta a la habitual, ya que el título no solo ha captado la atención de la comunidad, sino que transmite la impresión de ser un producto prácticamente cerrado pese a encontrarse en fase anticipada.
El juego plantea una propuesta de acción rítmica en la que la música no es un simple acompañamiento, sino el eje central de toda la experiencia jugable. A través de estilos tan variados como el dance, el rock o el rap, los combates se desarrollan al compás del ritmo mientras se construye una narrativa con tintes oscuros centrada en una industria musical distópica que explota a sus artistas y recurre a la inteligencia artificial para generar parte de su contenido. En este mundo encarnamos a Charlie Disco, un músico asesinado hace diez años que regresa por una última noche con el objetivo de reunir a su antigua banda y enfrentarse a Harmony, una poderosa organización que busca controlar el mundo a través de la música, todo ello acompañado por Vice, una calavera parlante que aporta ligereza y carisma a la aventura.
La crítica a la industria musical uno de los platos fuertes del guion de Dead as Disco
La narrativa se apoya fuertemente en sus personajes, cada uno marcado por el impacto de la desaparición de Charlie, lo que ha derivado en destinos muy distintos para la banda: Dex ha sido sometido a modificaciones cibernéticas y retenido por Harmony, Profeta ha perdido su instinto convirtiéndose en parte del sistema, Hemlock ha sucumbido a la corporación y Rori, una androide guiada por inteligencia artificial, ha desarrollado una obsesión por los números. Todos ellos se van recuperando progresivamente en el bar The Encore, un espacio clave donde se reconstruyen sus recuerdos y se da cohesión emocional a la historia, que aunque no destaca por una duración especialmente extensa, se ve ampliada gracias a misiones secundarias que enriquecen la experiencia general.
En lo jugable, Dead as Disco destaca especialmente por su mezcla entre el ritmo y el combate tradicional tipo beat ’em up, inspirándose en la precisión de juegos musicales clásicos mientras incorpora un sistema de ataques, esquivas y combos que se sincronizan con la música de forma natural. Esta integración convierte cada enfrentamiento en una especie de coreografía interactiva que resulta muy satisfactoria, ya que el jugador no solo combate, sino que literalmente interpreta el ritmo. Además, el regreso constante al bar The Encore entre niveles refuerza la sensación de progresión narrativa y emocional del grupo.

Una jugabilidad e identidad visual impactantes
El título también incorpora modos adicionales como Infinite Disco, centrado en desafíos de puntuación y objetivos específicos, así como distintos niveles de dificultad que elevan considerablemente el reto para quienes buscan una experiencia más exigente. A esto se suma la posibilidad de introducir música personalizada mediante una máquina de discos, un añadido que amplía enormemente la rejugabilidad. Sin embargo, no todo es perfecto, ya que se detecta cierta falta de tutoriales claros que expliquen algunas mecánicas desbloqueables, así como pequeños problemas de interfaz en escenarios visualmente muy saturados y un timing de control que en ocasiones no termina de sentirse completamente ajustado al ritmo.
A nivel artístico y técnico, el juego combina una identidad visual muy marcada con influencias que recuerdan a la estética de títulos como Persona 5, pero reinterpretadas bajo un enfoque cyberpunk lleno de neones, contrastes de color y cinemáticas con estilo de novela visual o cómic. Esta dirección artística, unida a una banda sonora variada y contundente, consigue que la experiencia tenga una personalidad muy definida, reforzando su temática de crítica a la industria musical, el uso de la inteligencia artificial y la pérdida de autenticidad en la creación artística moderna.
En conclusión
En conjunto, Dead as Disco se percibe como una de las sorpresas más interesantes del panorama independiente reciente, especialmente porque, pese a estar en acceso anticipado, transmite una sensación de producto muy avanzado y cohesionado. Es un título que brilla especialmente en su propuesta rítmica, su estilo visual y su enfoque narrativo, y que, aunque todavía presenta ciertos aspectos mejorables, apunta a convertirse en una obra mucho más ambiciosa con el apoyo de la comunidad.
*Agradecimientos a Brain Jar Games por proporcionar una clave de PC para realizar estas impresiones en su acceso anticipado.
