DON’T NOD, conocidos por haber dado vida a series reconocibles como Life is Strange, Lost Records: Bloom & Rage o The Lonesome Guild, vuelve a innovar con una aventura centrada principalmente en la narrativa. Aphelion es una muestra de que el estudio no solo sabe crear aventuras narrativas, sino también títulos que los sacan de su zona de confort y prometen experiencias nuevas. Con esta obra nos encontramos ante un proyecto desafiante para la desarrolladora, que busca innovar dentro de un género con nombres muy asentados.
La historia de Aphelion nos pone en la piel de dos astrocientíficos: la Dra. Arianne Moncler y el oficial Thomas Cross. Ambos han sufrido un aterrizaje forzoso en un planeta desconocido llamado Perséfone. Mientras investigan si es habitable o no, tienen la presión de cumplir su misión cuanto antes, ya que nos situamos en el año 2062 y la Tierra está al borde del colapso. Tras el accidente, no solo deberán cooperar en la distancia, sino también completar su estudio y descubrir todo lo posible.
Aphelion se centra mucho en la narrativa
Como es habitual en DON’T NOD, la trama concede mucho protagonismo a los personajes y a los lazos que los unen. En este caso, Arianne y Thomas vivirán una auténtica odisea donde la lucha por sobrevivir en un mundo hostil es el primer gran escollo. También destaca la intriga generada por la corporación a la que pertenecen ambos protagonistas y los supuestos planes que oculta. Lo que queda claro desde los primeros compases es que no están solos y tampoco han sido los primeros en pisar Perséfone.
La historia de Aphelion resulta más lineal que la de otros títulos del estudio. Uno de los principales peros se encuentra en su planteamiento narrativo. Aunque presenta pequeños tintes de toma de decisiones y permite controlar a ambos personajes mientras exploran un planeta peligroso, muchas elecciones terminan conduciendo a caminos similares. Además, los protagonistas narran constantemente lo que hacen, restando espacio al silencio ambiental y a una banda sonora que merecería mayor protagonismo. Este exceso de diálogo puede desviar la atención de lo verdaderamente importante: la inmersión en un mundo interactivo y en las emociones de sus personajes.
Secuencias de investigación y breves secciones de acción
Entre sus peculiaridades jugables destacan las secuencias de sigilo e infiltración, especialmente al escondernos de la Criatura. Esta entidad posee una gran capacidad auditiva, aunque no puede ver al personaje, por lo que es vital ocultarse y evitar hacer ruido al interactuar con el entorno. Sobre el papel funciona bien, pero la tensión se rompe cuando los protagonistas hablan en voz alta en plena huida, algo poco lógico dentro del contexto y que resta credibilidad a la experiencia.
La alternancia entre dos puntos de vista aporta variedad sin sacrificar la narrativa. Arianne es quien se encuentra más expuesta, recorriendo la superficie del planeta, escalando y enfrentándose a grietas o zonas heladas. Por su parte, Thomas centra su experiencia en la supervivencia y la gestión de recursos. Todo apunta a que en el centro de Perséfone se esconde aquello que ambos buscan, manteniendo el interés constante. Esta dualidad permite equilibrar una trama íntima con otra donde la ambición corporativa tiene gran peso.
Una atmósfera lograda pero limitada
Aphelion también destaca por haber construido un universo de ciencia ficción sólido y creíble. Sus tecnologías avanzadas y sus entornos cargados de detalles transmiten sobriedad y coherencia. Al mismo tiempo, la trama deja patente la vulnerabilidad humana frente a lo desconocido. El hielo representa fragilidad, mientras que el silencio refuerza la soledad de un lugar inhóspito. No solo acierta con la historia principal, sino también con una atmósfera muy lograda.
Sin embargo, se trata de una aventura excesivamente controlada. A diferencia de otras obras de DON’T NOD, aquí apenas existen opciones reales de decisión y por momentos recuerda a un walking simulator. La desarrolladora ofrece un universo muy interesante, pero escaso en posibilidades jugables. Todo mejora en las zonas exteriores, donde el escenario se vuelve más amplio, aunque igualmente limitado por la trama. Esto deja una constante sensación de querer más.
Arianne y Thomas cuentan dos historias paralelas con diferencias jugables
En cuanto a los personajes, Arianne protagoniza las fases más físicas, con plataformas, escalada y evasión de obstáculos. La integración de la Némesis añade momentos de tensión bastante acertados. Thomas, en cambio, se muestra vulnerable de otra forma: está herido y sin apenas oxígeno, por lo que sus desplazamientos son más cortos y reflexivos. La idea funciona, aunque se echa en falta una mayor profundidad en ambos personajes, que en ocasiones resultan algo planos.
También debemos señalar que el juego guía en exceso al jugador. Solo en momentos muy puntuales permite desviarse del camino principal, y aun así con escaso margen para explorar. Se desaprovecha así un gran mundo de ciencia ficción en favor de una experiencia demasiado dirigida. Habría sido muy interesante incluir bifurcaciones narrativas o ramificaciones que alterasen ciertos detalles y aportasen rejugabilidad.
Aunque pueda sorprender, Aphelion también incorpora secuencias de combate que deberían ser de gran tensión, pero quedan lastradas por una dificultad reducida. Lo que podría haber sido uno de sus mayores atractivos termina sintiéndose desaprovechado. En conjunto, un título que apuntaba muy alto acaba quedándose a medio camino.
En conclusión
En conclusión, Aphelion posee ideas muy interesantes, pero termina siendo víctima de sus propias limitaciones. Su ambientación de ciencia ficción, sus personajes y los paralelismos entre ambos protagonistas son notables, pero no logra innovar realmente en ningún apartado. Se trata de una aventura excesivamente conservadora, lineal y falta de ambición. Aun así, sigue siendo un juego entretenido que deja la sensación de haber podido dar mucho más de sí.
*Agradecimientos a DON’T NOD por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.


