DestinyBit, desarrolladora que nos trajo títulos como Dice Legacy o Empires Apart, ha apostado tradicionalmente por experiencias centradas en la construcción y la supervivencia, manteniendo una línea bastante conservadora. Los italianos han puesto mucho mimo en estas obras y ahora tiran la casa por la ventana con su nueva producción, Nitro Gen Omega, que alcanza su versión 1.0 tras un periodo en acceso anticipado. En esta ocasión, el estudio apuesta por un homenaje al anime japonés acompañado de supervivencia y un sólido sistema de combate.
La trama de Nitro Gen Omega nos traslada a un futuro donde las máquinas han conquistado el planeta y se han convertido en la población dominante, dejando a los pocos humanos supervivientes escondidos en ciudades aisladas para evitar ser descubiertos. Muchos han perdido la esperanza de recuperar el mundo, algo totalmente opuesto a la visión de un grupo de mercenarios que desafían a estas máquinas a bordo de una aeronave y combaten utilizando un gigantesco robot, abasteciendo asentamientos y cobrando recompensas por ello.
Una narrativa que no termina de enganchar
La narrativa actúa principalmente como una excusa para ponerse a los mandos de estos personajes. La forma de transmitir la historia se basa en cuadros de diálogo, lo que le resta cierto realismo y tampoco logra transmitir demasiada emoción con los protagonistas. Aun así, el guion sí se encuentra a la altura, incluyendo giros inesperados y cierta profundidad en las historias de los personajes y las facciones. Sin embargo, creemos que la construcción del mundo no termina de despegar ni de convencer, además de que no consigue alcanzar el nivel de inmersión que otros títulos del género sí ofrecen.
La campaña se divide entre misiones principales y secundarias, ofreciendo una profundidad considerable tanto en su arco argumental como en los objetivos opcionales. Estas misiones secundarias resultan interesantes para conocer más detalles sobre los personajes y las tramas subyacentes, además de desbloquear mejoras y equipamiento útil para el progreso. Sin embargo, hay un aspecto algo limitante: el juego divide las misiones en contratos y no permite activar más de uno simultáneamente, obligando a completar uno antes de aceptar el siguiente. Además, sus objetivos terminan siendo bastante repetitivos, recurriendo constantemente a la misma fórmula, lo que provoca que ciertos momentos resulten algo monótonos.

Dos mecánicas en las secuencias de combate
La estructura de Nitro Gen Omega gana muchos enteros gracias a su jugabilidad, uno de los puntos más fuertes del título. No reinventa la rueda, pero sí imagina sistemas que resultan muy sencillos de aprender y dominar. Esto se refleja especialmente en la gestión de recursos y supervivencia. Todo se desarrolla a través de una línea temporal que recuerda a juegos de rol clásicos, aunque la experiencia cambia dependiendo de si jugamos con ratón y teclado o mando. Los combates se basan en dos conceptos fundamentales: espacio y tiempo, obligando al jugador a medir cada movimiento, arriesgar y, en ocasiones, sacrificar posiciones. El campo de batalla se divide en cuatro zonas distintas, lo que permite moverse para atacar, defenderse o incluso escapar.
El factor tiempo resulta especialmente interesante, ya que existe una fase de planificación donde se registran todas las acciones en una línea temporal. Esto permite conocer las intenciones del enemigo, descubriendo si planea desplazarse, atacar, defenderse o ejecutar una habilidad especial. El jugador también puede programar sus movimientos, sincronizando a toda la tripulación para contrarrestar las amenazas y maximizar el daño. Además, los enemigos presentan patrones bien definidos, con facciones especializadas en combate cuerpo a cuerpo y otras centradas en ataques a larga distancia, como los francotiradores. Observar y aprender sus movimientos se convierte en algo fundamental para anticiparse en futuras misiones.

Gestiona tu tripulación y convertíos en invencibles
Tras ello, entra en juego la fase de resolución, donde todas las acciones planeadas por ambos bandos se ejecutan en secuencia. Salir victorioso depende en gran medida de comprender cómo funcionan y se coordinan los cuatro roles de la cabina. El piloto se encarga de los movimientos y las maniobras evasivas; el operador controla la información del rival gracias al radar; el ingeniero supervisa que la maquinaria no se sobrecaliente; y el artillero administra la munición. Todo ello añade una interesante capa de gestión donde debemos vigilar recursos, posicionamiento enemigo y el estado del mecha.
Una vez finalizada la batalla, Nitro Gen Omega lleva a la tripulación de vuelta a la base, que funciona como centro de gestión. Cada misión completada otorga puntos de actividad que pueden invertirse en parámetros como la moral, la fatiga o la afinidad entre personajes. El juego intenta compensar así las carencias narrativas ofreciendo mayor profundidad en las relaciones de la tripulación. Para cuidar su salud física y mental, pueden asignarse actividades como hacer pesas o yoga para fomentar el compañerismo, mientras que tocar el bajo, leer o jugar sirve para mejorar el ánimo y perfeccionar habilidades.

Una buena apuesta en lo técnico
La aeronave y su tripulación también exigen una gestión constante: necesitan salarios adecuados, raciones de comida y recompensas para mantenerse satisfechos. Además, los combates pueden provocar lesiones, obligando al jugador a buscar centros médicos para recuperarlos. Durante los trayectos también pueden producirse eventos aleatorios que afectan a las relaciones personales o desbloquean habilidades únicas, especialmente si se han completado determinadas misiones secundarias. Aunque este sistema de gestión resulta muy acertado y bien implementado, termina haciéndose algo repetitivo con el paso de las horas.
En el apartado técnico, su estética anime se convierte en una de sus principales señas de identidad, llegando a parecer una auténtica serie de animación japonesa. Los personajes desprenden mucha personalidad y cuentan con animaciones bien ejecutadas, aunque estas pecan de poca variedad. De hecho, los enfrentamientos suelen comenzar siempre de la misma forma, obligando a saltar algunas secuencias. Por otro lado, los diseños de los mechas son notables y están cargados de detalles, aunque no ocurre lo mismo con algunos personajes humanos y NPC, cuyos diseños tienden a repetirse.
En conclusión
Nitro Gen Omega es un juego con muy buenas ideas, pero tropieza en ciertos aspectos que impiden redondear completamente la experiencia. Su jugabilidad innovadora y una estética anime muy trabajada brillan con fuerza, pero una narrativa que no termina de profundizar lo suficiente y cierta repetitividad en momentos concretos hacen que no alcance todo el potencial que realmente merece.
*Agradecimientos a Plaion por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.