El auge de los videojuegos “cozy” o relajantes es algo que vemos cada vez con más frecuencia en los lanzamientos recientes para consolas y PC. Fórmulas como Stardew Valley fueron las que abrieron este camino, dando lugar a numerosos títulos con todo tipo de temáticas y ambientaciones. Hoy os hablamos de uno que se suma a esta tendencia y que recibe el nombre de Collector’s Cove, desarrollado por VoodooDuck, que propone una experiencia colorista, diferente y entretenida.
En los primeros minutos de Collector’s Cove se nos presenta a nuestra protagonista, totalmente personalizable, algo muy habitual en este tipo de aventuras. Se le conoce como el Coleccionista y vive con su tío, ya que sus padres se encuentran ocupados en sus propias aventuras. Inspirado por ellos, el protagonista quiere seguir sus pasos y descubrir más sobre el mundo.
Investiga nuevas islas y explota todos sus recursos
En apenas unos minutos, y sin demasiadas pretensiones narrativas, comenzaremos nuestra aventura con un viejo juego de herramientas oxidado, suficiente para iniciar nuestro primer proyecto: construir una granja. No estaremos solos en esta tarea, ya que nos acompañará una criatura llamada Fablefin, una especie de monstruo que recuerda al Lago Ness. Este curioso compañero nos ayudará a ampliar nuestras colecciones, explorar la Cala del Coleccionista y aumentar nuestro rango dentro del gremio.
Como se puede apreciar, la historia actúa principalmente como una introducción al universo del juego, un mundo lleno de color, humor y personajes que nos acompañarán durante los primeros compases explicando las mecánicas principales. Los padres del protagonista tienen un papel secundario, aunque aparecerán a través de cartas que recibiremos con frecuencia, donde nos darán pistas sobre la localización de tesoros o consejos para convertirnos en un coleccionista más eficiente. El juego se centra en varias actividades principales, como la agricultura, la pesca y la búsqueda de materiales en diferentes islas. Cada una de ellas cuenta con recursos propios que recolectar, además de tesoros y descubrimientos únicos que incentivan la exploración.

Aprovecha los viajes en altamar para cuidar tu jardín
Las transiciones entre islas duran varias horas dentro del tiempo del juego, pero este intervalo se puede aprovechar para realizar otras tareas, como gestionar la granja, analizar los materiales obtenidos para fabricar nuevos objetos o incluso asomarse al barco para rescatar cajas perdidas en el mar que contienen recursos adicionales. Cada expedición proporciona una buena cantidad de materiales, por lo que el jugador no debe preocuparse demasiado por gastar recursos. Siempre habrá nuevas oportunidades para encontrarlos en futuras exploraciones, aunque cabe recordar que los tesoros son el elemento más valioso. Estos no solo proporcionan una importante cantidad de dinero para mejorar instalaciones y herramientas, sino que también sirven para alimentar a Fablefin. De esta forma se fortalece el vínculo entre ambos personajes, desbloqueando nuevas habilidades y utilidades que agilizan muchas de las tareas del juego.
No obstante, no todo será sencillo. Muchas de las habilidades más avanzadas requieren recolectar elementos específicos, como pescar peces voladores, cultivar una sandía en un entorno rodeado de flores u obtener materiales raros. Además, Collector’s Cove presta especial atención a los sistemas de agricultura y pesca, distinguiendo entre el uso de cebos o fertilizantes, lo que influye directamente en la calidad de los recursos obtenidos.

El colorido es su protagonista en su apartado gráfico
La experiencia resulta bastante accesible tanto para jugadores novatos como veteranos, ya que el propio juego suele indicar qué tipo de resultado se puede obtener dependiendo de los materiales utilizados. La progresión marca el ritmo de la aventura, animando constantemente al jugador a descubrir nuevos cultivos, peces y combinaciones posibles. A esto se suma una gran cantidad de islas, zonas por investigar y objetos que recolectar, lo que da lugar a una duración bastante extensa en la que la exploración juega un papel fundamental.
Cada nuevo rango de coleccionista desbloquea habilidades adicionales, nuevas áreas y mejoras, elementos clave para avanzar en nuestra carrera como exploradores. Para aquellos que prefieran avanzar con mayor rapidez, también existe la posibilidad de llamar a un barco mercante que vende semillas, recetas o mejoras para el barco. En conjunto, la experiencia resulta muy relajante, permitiendo al jugador dedicar tiempo tanto a la exploración como a la gestión de la granja y sus recursos, avanzando siempre a su propio ritmo.
En el apartado técnico, el juego destaca por una paleta de colores muy viva y atractiva, con escenarios que resultan agradables a la vista. Elementos como el oleaje del mar o el viento en las islas contribuyen a crear una atmósfera relajante, mientras que el diseño de cada isla presenta suficientes diferencias como para aportar variedad. El rendimiento es muy fluido y no presenta problemas técnicos importantes. Sin embargo, sí se han detectado algunos fallos en la cámara, que en ocasiones no responde de la forma más eficiente.
En conclusión
En definitiva, Collector’s Cove es un título pensado para quienes buscan una experiencia relajante y pausada, basada en sistemas de gestión sencillos y en la exploración constante. Su propuesta de viajar por el mar acompañado de una criatura legendaria, junto con la gestión de la relación con Fablefin, aporta un toque diferencial que convierte a este juego en una aventura entretenida en la que dejarse llevar y disfrutar sin prisas.
*Agradecimientos a Pirate PR por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.