Los gansos son animales muy peculiares y ya han protagonizado videojuegos con anterioridad. Al ver el anuncio de Tingus Goose, muchos pensamos que el videojuego no iba a pasar desapercibido debido a su peculiar mecánica y jugabilidad. Básicamente, el objetivo es hacer que uno de estos especímenes se empareje con otro en el cielo. A esto hay que sumarle la necesidad de ganar dinero para pagar sus gastos, alimentarlo y darle la mejor de las vidas.
Como ya anticipábamos, Tingus Goose es un juego inusual que deja muchas dudas acerca de a qué público va dirigido. Para aquellos que se encuentren interesados, debemos mencionar que se trata de un clicker de manual, en el que habrá que ser organizado para exprimir al máximo el rendimiento de las ganancias. Junto a esto, merece una mención especial su estilo artístico y animaciones, que crean un conjunto extraño, inquietante y que, de alguna manera, logra sacar carcajadas nerviosas.
Tingus Goose ofrece multitud de mecánicas y completos tutoriales
La premisa reside en ver cómo emergen gansos de la nada y en la idea de emparejarlos con su pareja. Su cuello crece mediante el uso de agua, haciéndolo evolucionar, pero sin sobrepasar una cantidad concreta para no arriesgar su vida. Una vez que haya crecido lo suficiente en altura, llega el momento de ascender al cielo para que encuentre a su pareja. Tras aparearse, el proceso continúa, repitiéndose de forma recurrente y alcanzando límites que resultan algo surrealistas.
El ganso también necesita dinero para crecer, y esto se obtiene mediante la producción de pequeños bebés que, al hacer clic sobre ellos, generan más ingresos. Esta mecánica se une al crecimiento del ganso, usando esta moneda para adquirir más agua y aumentar la producción de estas pequeñas especies llamadas Tingi. A medida que avanza la partida en Tingus Goose, la mecánica gana profundidad, creando ramificaciones y dando forma a un árbol integrado por gansos.
Conforme este árbol va creciendo, debemos gestionar las ramificaciones, generando fondos desde la parte más baja mediante la producción de agua y haciéndolos llegar a las zonas superiores. A medida que el ganso gana altura, se crean una serie de ramas con formas surrealistas que refuerzan la inquietud del jugador por su estilo artístico.

Es un videojuego con cierta complejidad, y para ello cuenta con un tutorial avanzado en el que se exploran todas las combinaciones posibles. Estas se encuentran bloqueadas desde el inicio, desafiando al jugador a descubrirlas todas y a utilizar una tienda de gemas para obtener más opciones.
Desbloquear todo no lleva demasiado tiempo, pero como es habitual, no todas las combinaciones resultan realmente útiles. Aquí es donde el jugador goza de libertad para utilizarlas a su antojo. Uno de los puntos más llamativos es su curva de aprendizaje y progresión, bien apoyada por el tutorial, que ayuda constantemente a crear formas que pueden resultar perturbadoras. Esto se debe a su estilo artístico grotesco, que juega con el terror y la mente del jugador. Su apartado gráfico es sencillo y minimalista, acompañado de giros de cámara rápidos que aportan una mayor sensación de aleatoriedad al conjunto.
En conclusión
Tingus Goose llega con la sensación de que nunca tenemos del todo claro a qué estamos jugando. Es un clicker con mecánicas profundas, pero con la percepción de que no todas sus herramientas tienen una utilidad real. A nivel técnico, su sencillez puede resultar atractiva, pero sus formas grotescas y ese estilo que busca el terror psicológico podrían echar para atrás a más de un jugador. Si buscas un clicker distinto y, sobre todo, fuera de lo común, este es tu título.
*Agradecimientos a Jesús Fabre por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.