Silent Hill: Townfall – La niebla vuelve a cubrirlo todo en una experiencia terrorífica

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Silent Hill: Townfall – La niebla vuelve a cubrirlo todo en una experiencia terrorífica
Silent Hill: Townfall

El género de terror tiene muchos nombres propios, como lo son Resident Evil y la propia Silent Hill, dos franquicias que, a nuestro juicio, nunca han sido competencia, sino dos sagas que se complementan la una a la otra. Tras sus entregas numeradas, el remake de la segunda entrega o el fallido Silent Hills han sido algunos de sus proyectos más conocidos. Silent Hill f vio la luz el pasado año y hoy es el turno del proyecto de Annapurna, Silent Hill: Townfall, que da un giro necesario a la experiencia.

Konami se ha pronunciado en los últimos meses indicando que su deseo es traer anualmente un proyecto de Silent Hill, ya sea en formato de juego numerado, remake o spin-off. Es una idea que Capcom ya ha llevado a cabo con Resident Evil, alternando entre entregas principales y remakes para atraer tanto a jugadores veteranos como a recién llegados. Sin olvidar que Silent Hill f estaba más orientado a la acción, llega el turno de Silent Hill: Townfall, que cambia la perspectiva a primera persona con una aventura que apuesta por la tensión, la sensación de estar totalmente desarmado y un terror que no depende del susto gratuito, sino de una vulnerabilidad constante. Una propuesta que recupera el miedo a lo desconocido y nos obliga a pensar cada movimiento.

Una llegada accidentada a St. Amelia y sin ningún tipo de recuerdo

La trama nos lleva a tomar el papel de Simon Ordell, quien, por motivos que desconocemos, despierta en el muelle de St. Amelia, un pueblo situado en las costas de Escocia, sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí. Este lugar se encuentra inmerso en una densa niebla y parece estar completamente deshabitado, aunque poco después descubriremos que una serie de atroces criaturas campan a sus anchas. Solo tenemos un par de pistas a nuestra disposición: una vía intravenosa en uno de sus brazos, un pequeño televisor capaz de detectar a estas diabólicas criaturas y las instrucciones de una voz femenina que nos guía durante la aventura. Todo esto da pie a una historia de una docena de horas en la que tendremos que sobrevivir sin armas de gran calibre y tomar decisiones que influyen en el desenlace de la partida.

Algo clásico de la franquicia que Silent Hill: Townfall toma al pie de la letra es que necesitamos más de una partida para descubrir todos los secretos de su historia. Silent Hill f basó su ambientación en un entorno menos conocido y reconocible para muchos, como Japón, pero esta nueva entrega apuesta por volver a sus raíces, con una ciudad infestada por la niebla y sacando a relucir su lado más sobrenatural. Todo esto forma parte de la mente de Simon y no desvelaremos mucho más, aunque sí nos centraremos en los acertijos y puzles que encontramos a lo largo de la partida. Si no eres aficionado a este género, puedes encontrar una barrera importante, debido a que su dificultad y planteamiento son graduales y muchos de estos rompecabezas se desarrollan a lo largo del juego. Por ello, los jugadores menos acostumbrados a este tipo de desafíos pueden sentirse frustrados ante algunos de sus puzles.

Silent Hill: Townfall

Una televisión CRT es tu principal aliada

La historia y la ambientación nos transportan a una experiencia clásica que muchos conocemos, pero desde una perspectiva en primera persona que abre nuevas posibilidades a la hora de jugar. En Silent Hill: The Short Message ya vimos este tipo de cámara, y Townfall apuesta por ella de una forma más extensa e innovadora. Una de sus características jugables más interesantes es que, al desarrollarse la historia en 1996, dispondremos de un pequeño televisor CRT que llevaremos en el bolsillo. Este dispositivo desempeña un papel fundamental en la jugabilidad, ya que, además de recibir todo tipo de transmisiones, es capaz de localizar fragmentos e imágenes que sirven como pistas para encontrar el siguiente objetivo. También permite mostrar zonas abiertas, callejones o puertas que se encuentran desbloqueadas. Gracias a sus controles sencillos y a una navegación intuitiva, orientarse y saber adónde ir resulta más fácil, especialmente con la ayuda del mapa.

La ciudad de St. Amelia parece deshabitada, pero multitud de figuras grotescas serán las encargadas de ponernos las cosas difíciles. Por un lado, Silent Hill: Townfall apuesta por el sigilo y la discreción mediante el televisor CRT, que ayuda a localizar a los enemigos e incluso a detectar su calor a través de las paredes, aunque siempre dentro de la frecuencia adecuada. El único inconveniente es que únicamente podemos visualizar a un enemigo a la vez, por lo que, si hay varios cerca, tendremos que avanzar con la máxima precaución. También es posible entrar en combate cuerpo a cuerpo con elementos como vigas de madera o palos, y más adelante tendremos acceso a un revólver. Como es lógico, el factor supervivencia es una de las principales bazas del terror del título, algo que se refleja en la escasez de munición. El jugador siempre se sentirá observado y amenazado, ya que un par de golpes enemigos pueden acabar con Simon. Por ello, aconsejamos evitar estos enfrentamientos, aprovechar la discreción y huir utilizando los numerosos recovecos y rincones habilitados para escondernos. El guardado se realiza mediante teléfonos ubicados en cabinas o sobre mesas, aunque también hay algunos puntos de control automáticos que permiten retomar la partida si no sobrevivimos a los ataques enemigos.

Silent Hill: Townfall

Su jugabilidad renovada es un punto interesante, pero, en el apartado técnico, Silent Hill: Townfall es más conservador y mantiene un legado que siempre se ha caracterizado por la niebla. Recorrer las calles de St. Amelia es una experiencia terrorífica, con sonidos que nos mantienen en tensión y alerta, figuras monstruosas y tonalidades que refuerzan la sensación de inquietud. El trabajo sonoro es notable, con efectos como crujidos de madera o de estructuras que provocan sobresaltos y aumentan la tensión. Se ha puesto especial mimo en el nivel de detalle de St. Amelia, con un acabado que roza el fotorrealismo, texturas bien definidas y escenarios repletos de obstáculos tras los que escondernos y desde los que planificar nuestra estrategia.

Conclusiones de Silent Hill: Townfall

Con Silent Hill: Townfall podemos confirmar que la reinvención de la fórmula con una perspectiva en primera persona funciona muy bien y que las entregas anuales, como Silent Hill f y esta nueva propuesta, pueden ser una apuesta acertada. Es una forma genial de atraer a los aficionados al terror que prefieren la tensión, huir de los enemigos y resolver rompecabezas. Por otra parte, si eres fan de la franquicia y buscas algo nuevo, te lo recomendamos.

*Agradecimientos a Konami por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.

Lo mejor:

  • Perspectiva en primera persona que refuerza la tensión
  • El televisor CRT aporta una mecánica original
  • Ambientación terrorífica con un gran diseño sonoro

Lo peor:

  • Algunos puzles pueden resultar frustrantes
  • La detección de un único enemigo a la vez limita la información del televisor CRT
  • Escasez de munición y la resistencia limitada de Simon
8.5

Notable

Argumento: - 8
Jugabilidad: - 8.5
Gráficos: - 9
Sonido: - 8.5
34 primaveras. Apasionado del mundo de los videojuegos y la comunicación. Fan de Zelda y Final Fantasy a partes iguales.
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