Grasshopper Manufacture y Suda51 vuelven a la carga con un nuevo videojuego de acción en tercera persona tras el desarrollo conjunto de No More Heroes 3 hace un tiempo. El estudio tiene la costumbre de sorprender con cada nueva experiencia que lanza y su nueva licencia, Romeo is a Dead Man, nos presenta una aventura centrada en la ciencia ficción, la acción desenfrenada y una propuesta más accesible para los recién llegados a las obras del creativo japonés. Si disfrutaste de títulos como Lollipop Chainsaw, estamos ante una propuesta que claramente sigue esa línea de estilo irreverente.
En la historia de Romeo is a Dead Man tomaremos el control de Romeo, quien, tal y como su propio nombre indica, está muerto. Todo ocurre durante una noche en la que, cumpliendo con su misión como policía patrullando, encuentra un cuerpo tirado en la carretera. Al revisarlo descubre que no se trata de un humano, sino de un demonio que termina acabando con su vida. Tras este suceso y gracias al apoyo de su abuelo, que posee la capacidad de viajar en el tiempo, logra recuperar su forma, aunque marcada físicamente. Ahora, enmascarado y con una nueva identidad, desempeña sus labores para el FBI viajando por distintas épocas mientras sigue la pista de su novia, quien podría haber corrido el mismo destino a manos de ese demonio.
Una trama entre la vida, la muerte y universos paralelos
La trama bebe claramente de los cánones narrativos característicos de Suda51. Argumentos alocados, situaciones absurdas y un tono irreverente que recuerdan a obras como No More Heroes, Lollipop Chainsaw o Shadow of the Damned. Sobre el papel pueden parecer historias caóticas que no se sostienen por sí solas, pero funcionan gracias a su personalidad y ritmo. Eso sí, puede resultar un desafío para quienes no estén familiarizados con el estilo del estudio, ya que su narrativa combina momentos surrealistas, mecánicas extravagantes y situaciones que, aunque discordantes, resultan muy entretenidas.
El juego estructura su progreso mediante episodios que, una vez completados, permiten desplazarse a nuevas ubicaciones. La base jugable consiste en dar caza a criminales mientras luchamos contra hordas de no muertos y demonios, una premisa que se vuelve más llevadera gracias a una notable variedad de armas tanto cuerpo a cuerpo como a distancia. Estas se adquieren mediante el flujo esmeralda, la moneda que obtenemos conforme avanzamos en la aventura, y también pueden mejorarse con el Sentrey, un recurso más escaso y valioso.

Variedad de armas y mejoras
La variedad armamentística es uno de sus grandes atractivos, con pistolas, escopetas, guantes de gran potencia y otras herramientas que convierten los combates en auténticos espectáculos de violencia estilizada. A medida que eliminamos enemigos, el protagonista se cubre de sangre, lo que permite ejecutar ataques devastadores capaces de arrasar con todo a su paso, además de recuperar parte de la salud. No todo se limita al combate, ya que también se incorporan ligeros puzles, como la búsqueda de televisores que permiten alternar entre el mundo real y el ficticio para superar obstáculos o sorprender al jugador con nuevas situaciones.
A esto se suma la inclusión de minijuegos que amplían la experiencia, como uno inspirado en Pac-Man para obtener recompensas o secciones con nave espacial en vista aérea que recuerdan a Pong. Incluso encontramos elementos inesperados como un pequeño sistema de cultivo en la nave del protagonista, donde plantamos semillas para crear a los llamados “Bastardos”, criaturas zombificadas que pueden invocarse en combate con habilidades únicas como electrocutar, explotar o atacar en grupo.

En el apartado técnico, se percibe claramente el sello del estudio: violencia estilizada, personajes caricaturescos y un uso muy acertado del cel-shading. Los entornos son variados y amplios, permitiendo desplazarse con libertad y generar combates caóticos llenos de acción. Las animaciones cumplen correctamente y la banda sonora acompaña de forma eficaz, reforzando la atmósfera sin necesidad de destacar en exceso, pero manteniendo la identidad del conjunto.
En conclusión
En definitiva, Romeo is a Dead Man es una producción muy representativa del estilo de Suda51 y Grasshopper Manufacture, lo que lo convierte en una propuesta especialmente dirigida a los seguidores del estudio. Su historia sobrenatural, su originalidad jugable y su marcada personalidad lo desmarcan de lo habitual, ofreciendo una experiencia única, extravagante y con un estilo propio que difícilmente pasa desapercibido.
*Agradecimientos a Grasshopper Manufacture por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.