Resident Evil 7 Biohazard resultó un antes y un después en la franquicia, una saga que se encontraba a la deriva y que supo rehacerse después de una trilogía de acción que había alejado a la saga de sus orígenes de terror. Con este séptimo capítulo, que llega como aperitivo al próximo Resident Evil Requiem, se sigue apostando por traer todo lo bueno que tuvo este episodio y que ahora puedes llevar en tu Nintendo Switch 2 sin depender de una conexión a la nube y con todo su potencial técnico.
La trama nos pone en el papel de Ethan Winters, cuya mujer, Mia, ha desaparecido sin dejar rastro en extrañas circunstancias. Han pasado tres años, pero Ethan no pierde la esperanza de volver a encontrarla con vida. Tras un tiempo de búsqueda, una pista le lleva a una misteriosa casa en Dulvey, en lo más profundo de los pantanos de Luisiana. Lo que parece un halo de esperanza se convierte en una pesadilla donde más de veinte personas han desaparecido. Una casa aparentemente encantada es el hogar donde los Baker podrían tener respuestas.
El comienzo de la historia de Ethan Winters
Una de las ventajas de Resident Evil 7 Biohazard, a pesar de contar con algunos años a sus espaldas, es que ha envejecido relativamente bien, enfocándose en varios géneros que, aunándose, logran algo totalmente único. La exploración en primera persona está claramente inspirada en experiencias como la demo de P.T., donde una linterna, fotografías escondidas por toda la casa y la lectura de diarios son los primeros compases de una gran aventura. Este lugar no es para nada seguro, ya que bajo las viejas tablas de la casa, los golpes en las paredes y cualquier esquina esconden un peligro inminente. A pesar de esta calma tensa, Capcom lo logra mediante el uso de cintas de vídeo cuyos flashbacks cuentan la historia de lo sucedido en este lugar y donde seremos perseguidos en más de un momento por la familia Baker.
Pero eso no implica que, pese a pasar a la primera persona y centrarse más en su historia, se pierda la esencia clásica de la saga. Se han explotado muchas mecánicas de los juegos de terror clásicos y modernos, y no se basan únicamente en huir, encontrar objetos y avanzar. Ethan tiene a su disposición un escenario de grandes dimensiones con una estructura de pasillos que esconden peligros, pero también edificios anexos que implican moverse de un lugar a otro para descubrir objetos necesarios para resolver puzles o armas que resulten de utilidad. Una de las ventajas es que, esté donde esté Ethan, siempre habrá una ubicación segura donde guardar la partida y almacenar objetos de forma temporal para utilizarlos en otro momento.

Elementos de gestión, almacenaje y construcción
Para aquellos que no tengan tanta experiencia en la franquicia, la gestión del inventario resulta un elemento clave: dejar munición, objetos de puzle o hierbas curativas para no llenar el inventario es una mecánica habitual en la saga. Como es habitual, Ethan puede expandir el espacio de su inventario para llevar un mayor número de ranuras, teniendo en cuenta que las armas ocupan varias de ellas y obligan a organizar bien todo el equipo. Una peculiaridad de Resident Evil 7 Biohazard es que, en determinados casos, algunos objetos siguen presentes en el inventario incluso tras su uso, por lo que es importante saber cuándo es viable desecharlos.
El mapeado es muy variado, formado por estructuras laberínticas donde la ruta de escape aparentemente se encuentra bloqueada, pero siempre puede localizarse alguna trampilla o recoveco en el que esconderse. Los enemigos persiguen constantemente a Ethan, lo que transmite tensión, inseguridad y la sensación de estar siempre en alerta para no ser atrapado. El equipo de Capcom ha querido complicar las cosas haciendo que los enemigos aparezcan en posiciones estratégicas, ya sea a la vuelta de un pasillo aprovechando un ángulo sin visibilidad o en momentos en los que contamos con menos recursos. Por otra parte, hay habitaciones cargadas de enemigos que, una vez derrotados, no volverán a aparecer, convirtiéndose en zonas seguras. Esto genera una sensación de alivio, aunque también provoca que ciertos efectos sonoros pierdan parte de su impacto aterrador.

La munición y los objetos curativos siguen siendo elementos clave de la franquicia, al igual que su combinación. En este sentido, el juego introduce una mecánica sencilla donde fusionar fluidos químicos y pólvora para crear munición, combinar plantas para fabricar curativos o unir piezas con productos para mejorar las armas. Esto obliga tanto a gestionar el espacio como a planificar cada recurso con cuidado. La escasez de munición, especialmente frente a entregas más orientadas a la acción, hace que el jugador deba apuntar a puntos críticos como la cabeza o las extremidades, o incluso optar por huir en lugar de combatir.
La experiencia completa en Nintendo Switch 2
El acceso a las armas, como es habitual en la serie, se consigue mediante la resolución de puzles, algunos de ellos opcionales, que permiten obtener herramientas como la escopeta, el lanzallamas o el lanzagranadas, entre otras. Estas armas no son imprescindibles durante todo el recorrido, pero sí resultan clave en los enfrentamientos contra jefes, cuyos combates son entretenidos gracias a sus patrones de movimiento variados y al uso del entorno. No obstante, descubrir sus puntos débiles no suele ser especialmente complejo, ya que en muchos casos se dejan intuir con facilidad. Aun así, la dificultad aumenta cuando utilizan objetos arrojadizos, se abalanzan contra Ethan o contraatacan. Además, esta versión llega a Nintendo Switch 2 en su Gold Edition, incluyendo contenidos adicionales como Grabaciones Inéditas Vol. 1 y 2, el epílogo Final de Zoe y el contenido gratuito No soy un héroe.
En materia técnica, debemos destacar el buen trabajo de Capcom al haber trasladado de forma eficiente la experiencia a Nintendo Switch 2. El juego se mueve con gran fluidez en la consola, ofreciendo una tasa de FPS estable y animaciones suaves. Los entornos cuentan con un notable nivel de detalle, junto a mejoras en texturas, iluminación y fluidez general. Explorar la mansión Baker tanto en modo portátil como en televisión resulta una experiencia muy satisfactoria, con una resolución y escalado destacables que mantienen la tensión en todo momento. A ello se suma una banda sonora muy conseguida y un notable doblaje al castellano.
En conclusión
Resident Evil 7 Biohazard regresa años después con su Gold Edition a Nintendo Switch 2. Tras haber sido disfrutado previamente en versión en la nube para Nintendo Switch con ciertas limitaciones, ahora lo hace en formato nativo como debe ser, aprovechando la potencia del hardware y ofreciendo una aventura terrorífica, inmersiva y plenamente disfrutable.
*Agradecimientos a Plaion por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.