Con el 30º aniversario de Pokémon, muchos serán los videojuegos que veremos regresar con actualizaciones, novedades o simples adaptaciones. Uno de los que llegará muy pronto será Pokémon Pokopia, una experiencia distinta a lo habitual, centrada en mecánicas más relajadas. Hoy llega a nuestras manos Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja, lanzados originalmente en Game Boy Advance y que ahora regresan a Nintendo Switch, aunque eso sí, como juegos independientes y fuera del catálogo retro de Nintendo Switch Online.
Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja son un remake de los originales de Game Boy, Pokémon Edición Roja y Pokémon Edición Azul, y se desarrollan en la región de Kanto. Aunque pueda parecer un relanzamiento carente de sentido, no solo preserva estos dos títulos clásicos, sino que además serán compatibles en el futuro con la aplicación Pokémon Home, permitiendo trasladar tus criaturas a otras ediciones. La última vez que visitamos Kanto fue en Pokémon Let’s Go Pikachu y Eevee, aunque con una jugabilidad más cercana a Pokémon Go y con ciertos cambios narrativos.
Un regreso como juego independiente del catálogo online y con algunas novedades
Al ponernos manos a la obra comprobamos que se conservan las mecánicas clásicas de combate por turnos, junto a los sistemas estadísticos y de probabilidad para la captura. También se corrigen fallos de la fórmula original, como la inmunidad desproporcionada de los Pokémon de tipo psíquico frente a determinados ataques. Tras completar la aventura principal se desbloquea contenido post-game en las Islas Sevii, donde aparecen criaturas de segunda y tercera generación, además de la Torre de Entrenadores para poner a prueba a tu equipo. Nintendo y Game Freak han incorporado incluso eventos que antes solo podían conseguirse en tiendas físicas, como las islas donde habitan Ho-Oh, Lugia y Deoxys.
Una de las pegas que encontramos, especialmente para los más puristas, es la imposibilidad de hacerse con todos los Pokémon sin recurrir a otras entregas. En su día, el título era compatible con Rubí, Zafiro y Esmeralda, permitiendo el intercambio entre versiones de tercera generación. En esta ocasión no existe esa conectividad directa, aunque sí se obtienen beneficios como la futura integración con Pokémon Home. Un punto claramente a favor es poder disfrutar de la aventura en televisión mediante el dock o en portátil, con una pantalla muy superior a la de Game Boy Advance o Nintendo DS.

Uno de los problemas de esta conversión es que no se ha trabajado en exceso en ciertos aspectos básicos, como las franjas negras laterales para mantener la relación de aspecto original. No resulta especialmente molesto, pero sí deja la sensación de que podría haberse cuidado más su presentación. También se echan en falta añadidos como nuevos entrenadores, desafíos especiales o incluso movimientos actualizados que equilibrasen aún más los tipos.
En conclusión
Pokémon Rojo Fuego y Verde Hoja regresan a Nintendo Switch con una conversión correcta que despertará la nostalgia de muchos jugadores. Puede que no sea el lanzamiento más esperado o que su adaptación no sea la más ambiciosa, pero sigue siendo un clásico atemporal, divertido y con contenidos que en su momento fueron exclusivos de eventos. Quizá habría sido más acertado incluirlo dentro de los beneficios de Nintendo Switch Online, dado que su precio puede resultar elevado, pero, en cualquier caso, continúa siendo una aventura francamente disfrutable.
*Agradecimientos a Nintendo por proporcionar una clave de Nintendo Switch para realizar este análisis.