Uno de los ratones más carismáticos del panorama independiente está de regreso con su nueva aventura: Moss: The Forgotten Relic. Cuando hablamos de “nueva”, lo hacemos entre comillas, ya que esta edición se centra en trasladar la experiencia de plataformas y puzles de sus dos entregas originales en realidad virtual a los videojuegos convencionales, con un resultado realmente acertado.
De esta forma, volvemos a introducirnos en este fantástico mundo donde estos adorables ratones combaten, exploran y superan diferentes fases acompañados por el jugador. Juegos como Ghost of a Tale o Tails of Iron nos han demostrado que estos pequeños animales son capaces de ponerse al frente de cualquier situación y alcanzar sus objetivos. Si no, que se lo digan también a Mickey Mouse, el ratón más famoso por antonomasia.
Moss: The Forgotten Relic traslada la realidad a virtual a las consolas
Como indicábamos anteriormente, Moss: The Forgotten Relic nos sumerge en un mundo de fantasía donde no solo destaca por ofrecer fases de plataformas y acción llenas de encanto, sino también por las relaciones que se establecen con el reino animal. Como jugadores, somos una criatura de pequeño tamaño capaz de formar alianzas con otros seres dentro de una civilización con estética medieval que se encuentra sometida a la parte más baja de la cadena alimenticia. La protagonista de la historia es Quill, una pequeña ratoncita que se encuentra unida a una entidad denominada como la Lectora y que tiene la importante misión de salvar el antiguo reino de los roedores de una amenaza formada por los autómatas arcanos.
Esta entidad será la narradora de una aventura contada como si fuera un libro de cuentos, leyendo de una forma más que competente y dando voz a todos los personajes para transmitir una historia que consigue enganchar desde el primer minuto. Esta forma de presentar la narrativa es única y evoca a la más tierna infancia de muchos, incluyendo la del que escribe estas líneas, recordando aquellos momentos de cuentacuentos y lecturas familiares donde la imaginación era la principal herramienta para sumergirse en nuevos mundos. Entrando más de lleno en la jugabilidad, cada página representa un pequeño fragmento o capítulo de esta historia donde asumiremos el papel de Quill.

Unos controles rediseñados y un buen manejo de cámara
Con un stick del mando dirigiremos al personaje por los escenarios, mostrados desde una perspectiva aérea y cenital que facilita una visión completa del entorno. Por otro lado, contamos con el segundo stick para controlar un cursor con el que podremos mover objetos, derrotar enemigos mecánicos e interactuar con este mundo mientras ayudamos a Quill. La protagonista se guiará por la Lectora, es decir, por nosotros como jugadores, interactuando de múltiples formas, como mostrando su alegría o chocando su pequeña pata. Como es lógico, este sistema fue diseñado originalmente para la realidad virtual, pero podemos afirmar que la adaptación al mando tradicional es extraordinaria.
Eso sí, debemos mencionar ciertas limitaciones técnicas que, aunque resultan comprensibles por el cambio de formato, conviene conocer antes de adquirir el título. Uno de los principales cambios lo encontramos en la cámara, ya que no podremos observar libremente cualquier rincón del escenario como ocurría en realidad virtual. Ahora contamos con una cámara cuyo ángulo se ajusta según la posición de Quill y que funciona igualmente bien. Este movimiento se integra de forma natural con la partida y su jugabilidad, siendo uno de los aspectos más trabajados de esta adaptación. En algunas ocasiones hemos encontrado pequeños errores de distorsión visual cuando se superponen dos superficies, algo que puede dificultar ligeramente medir distancias o alturas durante los saltos con Quill.

Puzles bien integrados con los escenarios
Algo que ya ocurría en los títulos originales de Moss y que continúa presente es el patrón de movimientos de la protagonista, que puede sentirse algo tosco en cuanto a velocidad y respuesta. Acciones como agarrarse o trepar pueden realizarse con cierta lentitud, y cualquier pequeña imprecisión puede obligarnos a repetir una sección. Por otra parte, hay que elogiar el buen trabajo realizado con sus rompecabezas. Cada estancia cuenta con un puzle que resolver y estos están integrados de forma natural en la aventura, fomentando la interacción con el escenario. No son excesivamente desafiantes, pero sí lo suficientemente variados y divertidos para mantener el interés. Moss: The Forgotten Relic incluye tanto el primer como el segundo libro de la saga.
El primero supone el inicio de la historia, donde Quill crea un vínculo con el jugador para emprender su viaje y convertirse en una guerrera, mientras que la segunda parte profundiza en su predecesor y continúa directamente los acontecimientos de la trama. De esta forma, al adquirir Moss: The Forgotten Relic tendremos acceso a los dos episodios publicados originalmente dentro del catálogo de realidad virtual. Desde nuestra experiencia habiendo disfrutado ambos títulos en PlayStation VR, podemos decir que la conversión a los mandos de consola es notable, aunque mantiene un punto débil importante: su narrativa. La primera entrega daba la sensación de ser una experiencia que no estaba planteada inicialmente para continuar, más cercana a una experimentación por parte del estudio dentro de un periférico que comenzaba a dar sus primeros pasos. Cuatro años después llegó una segunda entrega más ambiciosa, con un mayor conocimiento del hardware y una propuesta más completa.

En el apartado técnico debemos destacar el excelente trabajo realizado con su atmósfera de fantasía, trasladando las aventuras de la adorable Quill a dos experiencias que mantienen entretenido al jugador durante varias horas. Los escenarios son variados y ricos en detalles, algo especialmente importante porque son completamente interactivos y forman una parte esencial de la jugabilidad. Los efectos de iluminación ayudan a crear ese cuento de hadas que, junto a unas animaciones correctas y unos diseños de personajes llenos de personalidad, ofrecen un acabado sobresaliente. El reto de adaptar la cámara a consolas era uno de los aspectos más importantes y se ha conseguido con creces, pese a pequeños problemas cuando se superponen capas de diferentes niveles de altura. Estos detalles no llegan a ensombrecer el buen trabajo realizado. Además, su banda sonora consigue cautivar desde el primer momento, acompañando al jugador durante esta pequeña gran aventura.
Conclusiones de Moss: The Forgotten Relic
Moss: The Forgotten Relic llega ofreciendo sus dos primeras entregas a aquellos jugadores que no pudieron disfrutar de la experiencia en realidad virtual, con una conversión más que notable y muy cuidada. La historia de Quill, su atmósfera de fantasía y sus fases de plataformas y acción consiguen atrapar, ofreciendo una experiencia realmente entretenida cuya historia deja con ganas de descubrir más. Aunque pierde parte del factor de inmersión que ofrecía la realidad virtual, gana la posibilidad de disfrutar esta encantadora aventura en un mayor número de plataformas.
*Agradecimientos a UberStrategist por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.