Una de las mejores colaboraciones en cuanto al mundo de los videojuegos hablamos era la de Konami con el visionario Hideo Kojima, quienes lanzaron Metal Gear. Con el paso de los años no solo se convirtió en una leyenda de los videojuegos, sino en una innovación por cada lanzamiento, con muchas secuelas y spin-offs. Fruto de esto hemos tenido relanzamientos como Metal Gear Solid: Master Collection en 2023 y, en este caso, tenemos su volumen dos, que incluye Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, Metal Gear Solid: Peace Walker y Metal Gear: Ghost Babel.
Una de las piezas fundamentales de esta colección y más esperada por muchos era la llegada en multiplataforma de Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, siendo uno de los exclusivos más codiciados de PlayStation 4. Por primera vez, el jugador de cualquier consola disponible podrá jugarlo con una reedición que no solo es moderna, sino indispensable para los fans. Esto, al mismo tiempo que un buen trabajo de preservación, cuidando el producto original y añadiendo las mejoras técnicas necesarias, hacen que la última misión de Snake sea aún más disfrutable.
Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots regresa a consolas 18 años después
El título, en cuanto a mecánicas jugables, permanece intacto y nos lleva al papel de Solid Snake, que está viendo cómo su cuerpo está envejeciendo de una manera más rápida de lo normal y cuyo proceso le ha llevado a recibir el nombre de Old Snake. A pesar de que sus días en el espionaje parecen contados, tiene una última misión donde debe acabar con su peor enemigo y hermano gemelo, Liquid Snake, conocido ahora como Liquid Ocelot, ya que la conciencia de Liquid habita ahora en el cuerpo del famoso Revolver Ocelot. Esta aventura se centra en Oriente Medio, lugar donde las disputas por el territorio y la guerra continua hacen que todo sea más complicado, sobre todo por la presencia de avanzados robots de combate y superhumanos. Para lograr salir con vida regresa su compañero Otacon, quien proporcionará tecnología útil y hará uso del códec para comunicarse.
A la hora de ponerse a jugar a Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es muy importante haber jugado como mínimo sus tres entregas numeradas para conocer la historia de Solid Snake y Big Boss. Para aquellos que se sumerjan por primera vez, se incluye una especie de flashbacks que se lanzan en momentos concretos de la historia y que profundizan en algunos conceptos. Para hacer algo más sencilla la llegada a los jugadores más inexpertos, se integra en la colección una base de datos en la que se habla de los sucesos ocurridos en anteriores episodios, pero desgraciadamente no profundiza en algunos momentos considerados como canon. Este es accesible desde el menú principal y aconsejamos que se repase de tanto en cuanto para comprender la historia.

Una gran libertad jugable pero con el sacrificio de Metal Gear Solid Online
Sus mecánicas jugables continúan intactas y ofrece una buena libertad de movimientos con los que poder esconderse, llegar a zonas que aparentemente son inaccesibles o simplemente camuflarse con la tecnología de su traje mientras se esté quieto. El juego no cuenta con un tutorial que explique todo en profundidad, por lo que Konami y Hideo Kojima dieron por conocidos los controles, haciendo que, al igual que en 2008, el jugador sea el encargado de hacer prueba y error para perfeccionar sus técnicas. La vista se conserva en tercera persona, junto a un buen arsenal de armas y artilugios que utilizar a nuestro favor. En lo técnico, mencionar que se le ha proporcionado un gran lavado de cara, trayendo resoluciones que alcanzan el 4K y 60 FPS, junto a mejoras en sus texturas, motor de luces y sombras y partículas que perfeccionan esta gran entrega. Eso sí, ha habido un sacrificio en detrimento de esta remasterización y es la pérdida de Metal Gear Solid Online, que no ha sido incluido.
La segunda de las entregas es un spin-off de la saga principal y que llegó originalmente a PSP y posteriormente fue remasterizada en HD para PlayStation 3 y Xbox 360. Metal Gear Solid: Peace Walker nos lleva al papel de otro importante personaje de la saga, Big Boss, padre de Solid Snake, donde nos introduciremos en la década de los años 70, en plena Guerra Fría. En esta ocasión, la trama se ambienta en Costa Rica dentro de un entorno donde espías y agentes de todos los países se agolpan. La misión de Big Boss es mantener todo en orden y que no se desate el caos.

Metal Gear Solid: Peace Walker traslada a otro punto de vista de la Guerra Fría
Una de las peculiaridades de este spin-off es que se aprovecharon para probar y definir algunas de las bases que se implementarían en entregas futuras de la serie, como la estructura independiente de misiones. En Metal Gear Solid: Peace Walker también se añadió la opción de construir tus propias bases y reclutar mercenarios capaces de desbloquear dispositivos y armas que utilizar en las siguientes misiones. Eso es algo que llegó con el paso de los años a Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, pero de una forma más avanzada. Algo que encantará a los jugadores es que no solo se ha conservado su jugabilidad, prácticamente idéntica a la de Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, sino que continúa la opción de jugar en cooperativo y compartir misiones con otros jugadores.
El trabajo en cuanto a su conversión y remasterización es mejor de lo esperado, no solo limitándose a traer lo visto en sus versiones HD, sino mejorándolas con un trabajo profundo en cuanto a revisión. Al igual que su cuarta entrega, esta llega con una resolución ampliada y adaptada a los televisores y monitores modernos, alcanzando los 4K y 60 FPS. Esto es un plus, sobre todo para las escenas cinemáticas, siendo de las más interesantes e intensas de la franquicia. A pesar de contarse mediante un cómic animado, los personajes cuentan con sus propios doblajes, teniendo a David Hayter tras la voz del famoso espía.

Cierra Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2 un juego más desconocido, pero que es un añadido interesante a la colección: Metal Gear: Ghost Babel. De la mano de Konami llegó en el año 2000 un juego de la serie a Game Boy Color con una historia alternativa que bebe de lo sucedido en Metal Gear 2: Solid Snake. El conocido espía toma el protagonismo en una entrega mucho más sencilla en lo visual, pero con la suficiente dificultad como para mantener entretenido al jugador durante horas. Gracias a una perspectiva cenital, habrá que sumergirse en lo que un día fue conocido como Outer Heaven utilizando todo tipo de armas y herramientas.
Conclusiones de Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2
Con Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2 tenemos tres videojuegos que se unen en forma de remasterización y cuya llegada era muy deseada por los jugadores. Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es uno de los títulos que más necesidad tenía de llegar en formato de remasterización debido a su rareza de encontrar en formato físico y el peso que tiene dentro de la saga. En su caso, Metal Gear Solid: Peace Walker es otro añadido previo a The Phantom Pain y que creemos que podría ser de los siguientes en llegar en un futuro tercer volumen. Por último, Ghost Babel es el más desconocido de los tres, pero que no engañen las apariencias: es una entrega entretenida y divertida. Si eres un fanático de Metal Gear Solid, debes hacerte con esta colección.
*Agradecimientos a Konami por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.