Krom Krystal RGB – RGB y diseño transparente: el gran argumento del Krom Krystal

Análisis hardware
Krom Krystal RGB – RGB y diseño transparente: el gran argumento del Krom Krystal
Krom Krystal RGB

El Krom Krystal RGB es uno de esos mandos que, nada más sacarlo de la caja, consigue llamar la atención. Su diseño transparente y la iluminación RGB hacen justo lo que pretenden: destacar en un mercado donde muchos controladores económicos parecen prácticamente iguales entre sí. Tiene ese punto visual que entra por los ojos, especialmente si te gusta cuidar el setup gaming o buscas un periférico diferente a lo habitual. Pero una vez  empiezas a usarlo durante varias sesiones, aparecen matices interesantes que merece la pena comentar, porque no todo se reduce a las luces.

En mano, el mando deja sensaciones bastante correctas. La carcasa translúcida permite ver parte de su interior y el sistema de iluminación, algo que le da mucha personalidad visual. Evidentemente no transmite la sensación premium de modelos más caros, y el plástico se nota más propio de una gama media o de entrada, pero tampoco da impresión de fragilidad. El ensamblado está bien resuelto, no se perciben crujidos preocupantes y los botones mantienen una firmeza aceptable sin holguras exageradas. Además, el peso está bastante equilibrado, algo que se agradece cuando llevas un buen rato jugando, y su ergonomía recuerda bastante al formato Xbox, con un agarre cómodo que se adapta especialmente bien a manos medianas y grandes.

Krom Krystal RGB

Un mando compatible con múltiples dispositivos gracias a la tecnología Bluetooth

Uno de sus puntos fuertes está en la conectividad. El Bluetooth le da bastante juego, permitiendo usarlo en distintos dispositivos sin tener que depender siempre de un cable. Poder alternar entre PC, Android o dispositivos compatibles sin demasiadas complicaciones es algo que suma mucho valor en este rango de precio. Además, también existe la posibilidad de utilizarlo mediante conexión USB o receptor inalámbrico según la plataforma, lo que amplía bastante sus posibilidades. Eso sí, como ocurre con muchos mandos multiplataforma, hay que dedicar unos minutos a entender bien sus modos de emparejamiento porque no siempre todo es tan inmediato como uno esperaría.

Los sticks analógicos cumplen bastante bien dentro de lo que uno puede esperar de un mando de este perfil. Son precisos para un uso general y responden correctamente en juegos de aventuras, plataformas, conducción arcade o shooters casuales. Ahora bien, si hablamos desde un punto de vista más técnico, aquí es donde empiezan a verse ciertos límites. No monta sensores Hall Effect ni tecnologías avanzadas para evitar desgaste, sino los clásicos potenciómetros tradicionales. Esto significa que el rendimiento es bueno para un jugador medio, pero quien busque precisión quirúrgica en shooters competitivos o movimientos extremadamente finos probablemente eche en falta algo más de refinamiento a largo plazo.

Krom Krystal RGB

Componentes económicos pero de calidad

Con los gatillos pasa algo parecido. Tienen un recorrido correcto, ofrecen una resistencia razonable y cumplen sin demasiados problemas en la mayoría de géneros. En juegos de conducción arcade o shooters funcionan bien, pero si vienes de usar mandos más premium es posible que notes menos sensibilidad progresiva. No llegan a transmitir esa sensación tan refinada de control gradual en aceleración o frenada que sí ofrecen otros modelos de gama superior. Por su parte, los botones frontales sí dejan buenas sensaciones, con una pulsación firme, un clic agradable y una respuesta rápida que funciona especialmente bien en títulos de acción o juegos donde las pulsaciones rápidas son constantes.

La cruceta quizá sea el apartado más discutible dependiendo del tipo de jugador que seas. Para echar unas partidas a títulos retro, plataformas 2D o algún fighting game ocasional cumple de forma solvente, pero tampoco se convierte en una referencia dentro de su categoría. Se nota que no está pensado para usuarios especialmente exigentes con la precisión de inputs, sino más bien para alguien que quiere un mando versátil y resultón visualmente, capaz de rendir decentemente en muchos géneros sin obsesionarse con el juego competitivo.

Krom Krystal RGB

Luces RGB y buena respuesta

Otro aspecto que conviene tener presente es la batería. El RGB le da muchísimo carácter al mando, sí, pero también tiene un coste evidente en autonomía. Si mantienes los efectos de iluminación siempre activos, es normal que la duración se resienta respecto a otros mandos inalámbricos más conservadores energéticamente. Aun así, para sesiones de juego normales suele rendir de manera suficiente y, en caso de necesidad, siempre queda la opción de enchufarlo por cable y seguir jugando sin interrupciones.

Respecto a la latencia, el rendimiento es bastante correcto para el segmento en el que compite. La conexión Bluetooth responde bien y, aunque existe una mínima diferencia frente al cable o al receptor inalámbrico, para la inmensa mayoría de jugadores será algo prácticamente imperceptible. Solo quienes jueguen de forma muy competitiva o necesiten la máxima precisión posible podrían encontrar limitaciones más evidentes en este apartado.

En conclusión

En conjunto, el Krom Krystal RGB es un mando que sabe perfectamente cuál es su propuesta: entrar por los ojos, ofrecer compatibilidad con varios dispositivos y rendir de forma solvente para un jugador medio. No busca competir de tú a tú con modelos premium ni reinventar nada a nivel técnico, pero tampoco lo necesita. Es un controlador pensado para quien quiere algo visualmente atractivo, funcional y cómodo para jugar de manera casual sin gastar demasiado dinero. Si priorizas diseño, versatilidad y una experiencia equilibrada, cumple bastante bien. Si lo que buscas es precisión absoluta, materiales de mayor calidad o tecnologías más avanzadas, seguramente acabarás mirando opciones de un escalón superior.

*Agradecimientos a Krom por proporcionar una unidad del mando Krom Krystal RGB para realizar este análisis.

Lo mejor:

  • Diseño diferencial y RGB llamativo
  • Buena versatilidad de conexión
  • Ergonomía cómoda para sesiones largas

Lo peor:

  • Sticks sin tecnología Hall Effect
  • Autonomía algo penalizada por el RGB
  • No está pensado para juego competitivo exigente
34 primaveras. Apasionado del mundo de los videojuegos y la comunicación. Fan de Zelda y Final Fantasy a partes iguales.
Verificado por MonsterInsights