El año 2021 estuvo repleto de propuestas interesantes dentro del panorama independiente que dieron mucho de qué hablar. Una de las más desapercibidas fue Kill It With Fire!, un videojuego en el que había que acabar con arañas a diestro y siniestro utilizando cualquier objeto a nuestro alcance. Desde un simple pisapapeles hasta prácticamente una bomba atómica, el fuego, el caos y la destrucción eran los grandes protagonistas de una experiencia tan absurda como divertida.
Fue una sorpresa agradable y desenfadada, aunque también daba la sensación de que todavía podía evolucionar para convertirse en algo aún más memorable sin perder su esencia absurda. Su secuela llegó el pasado año y hoy nos centramos en la versión para Nintendo Switch 2 de Kill It With Fire! 2, recientemente lanzada y que nos devuelve a un mundo familiar, pero con una cacería de arañas mucho más variada, caótica y sin límites.
Kill It With Fire! 2 no entiende de normas ni armamento lógica
Esto queda claro desde su secuencia inicial, donde una inteligencia artificial, viajes entre universos e incluso multiversos, junto a un arsenal que mezcla tecnología, magia y armamento convencional, abren una guerra total contra las arañas. Asumimos el papel de un exterminador entrenado para acabar con estos arácnidos, ya sea en solitario o junto a hasta tres jugadores en su modo multijugador online. La misión consiste en investigar cada rincón, abrir cajones, revisar objetos y eliminar cualquier amenaza de ocho patas. Además, esta vez existe una mayor variedad de enemigos, todos ellos con habilidades propias, haciendo que la acción vaya directa al grano.
A través de unas mecánicas en primera persona deberemos abrirnos paso por escenarios repletos de obstáculos. Algunas puertas estarán bloqueadas, mientras que enormes telarañas impedirán avanzar. La gestión de recursos, aunque ligera, tiene cierta importancia: será necesario recolectar munición para armas especiales, combustible para el lanzallamas o cualquier objeto improvisado que ayude a completar los objetivos. Las misiones son variadas y buscan constantemente formas creativas de eliminar arañas, desarrollándose en distintos biomas y campañas. Cada escenario cuenta con un objetivo principal que, al completarse, nos permitirá avanzar al siguiente.

Biomas variados con multitud de objetivos
El mundo es bastante lineal, aunque incluye numerosos elementos interactivos. En ocasiones no podremos acceder a determinadas zonas hasta eliminar un número concreto de arañas o encontrar el objeto adecuado para continuar. El sistema de progresión quizás no mantiene el ritmo esperado, ya que el avance se produce a través de la realización de misiones que van desbloqueando nuevas posibilidades. Algunas tareas pueden resultar algo tediosas, especialmente las relacionadas con recolectar ciertos objetos, pero el caos y la destrucción constante logran que la experiencia termine siendo memorable.
Gran parte del atractivo de Kill It With Fire! 2 reside en la libertad para utilizar cualquier herramienta y sembrar el caos como queramos. Uno de los aspectos que más vida le da al juego es su tono humorístico y completamente surrealista, tanto en la historia como en la forma de presentar sus situaciones. La narrativa carece deliberadamente de sentido y se ríe constantemente de sí misma, incluyendo referencias a la cultura popular con guiños a personajes como Godzilla o a viajes temporales inspirados en conocidas producciones de ciencia ficción. Además, una de las grandes novedades de esta secuela es la posibilidad de unirse al bando de las arañas en un modo PvP multijugador, aumentando considerablemente la diversión.

En lo técnico, el juego no busca exprimir el rendimiento de la consola, sino apostar por un estilo visual propio. Presenta modelados tridimensionales sencillos y de pocos polígonos, tanto en personajes como en enemigos y escenarios. Los colores vibrantes y exagerados forman parte de una dirección artística que encaja perfectamente con el tono desenfadado y caótico de esta guerra contra los arácnidos. El apartado sonoro no revoluciona el género, pero sí cumple con una buena selección de efectos y sonidos que ayudan a ambientar la experiencia.
En conclusión
Kill It With Fire! 2 no busca reinventar la fórmula de su predecesor, sino ampliarla con una mayor cantidad de armas, enemigos, biomas y situaciones absurdas que enriquecen el conjunto. Su humor sin sentido, el caos constante y una jugabilidad pensada para desconectar lo convierten en una propuesta muy divertida para partidas rápidas o para aquellos momentos en los que simplemente quieras liberar estrés aplastando arañas.
*Agradecimientos a Sandbox Strategies por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.