Las novelas visuales son un género que se ha ido consolidando a lo largo de los años en el territorio occidental, cuando tiempo atrás eran un producto prácticamente exclusivo del país nipón. Gracias en parte a juegos como Phoenix Wright o Danganronpa, que abrieron camino, y consolidándose con otros como Doki Doki Literature Club!, Death Match Love Comedy!, que llega en formato físico gracias a Meridiem, es el ejemplo de que el género está muy vivo y, aunque reciba un número reducido de lanzamientos, continúa teniendo un buen público.
Uno de los puntos fuertes de Death Match Love Comedy!, como buena novela visual, es su trama. Traída por Kemco originalmente en 2013, marcó un antes y un después en el género con una historia en la que un fenómeno misterioso maldice a un joven justo al matricularse en su nueva escuela. ¿Su castigo? Impedir que encuentre el amor verdadero. Ahora es el momento de que los jugadores se pongan manos a la obra para investigar este suceso y posibilitar que el protagonista pueda compartir su corazón y ser correspondido.
Un triángulo amoroso destructivo
Uno de los puntos a matizar es que este juego no fue creado originalmente para consolas, sino que es una conversión de un título lanzado en 2013 por Kemco y trasladado de manera eficiente a consolas por PQube. Esto deja entrever algunos aspectos, como escenas que no disponen de la misma calidad que un desarrollo concebido directamente para estos sistemas o la ausencia de doblaje al inglés o japonés, algo típico en muchas visual novels. Por otro lado, como curiosidad, el juego cuenta con tres identidades de género, algo que no altera el rumbo de la historia y permite al jugador elegir el romance o camino que desee.
Hablando más en profundidad de la historia, el eje central de Death Match Love Comedy!, tomamos el papel de Kei Yagi, quien se encuentra en pleno periodo de adaptación a su nuevo instituto. Es una persona amigable y ya ha hecho varios amigos, aunque no destaca especialmente por su belleza, habilidades deportivas o rendimiento académico. Un día, de forma inesperada, se reunirá con Rumiko, una de las chicas más populares del instituto, y con Otoba, una amiga de la infancia. Esta última encarna el rol de personaje tsundere: con mucho carácter, pero de buen corazón. Lo que parece una reunión entre amigos termina con dos declaraciones de amor y el nacimiento de un triángulo amoroso.

Tras esto, Kei verá una figura felina que no solo llamará su atención, sino que le advertirá que la próxima vez que tenga un encuentro de esas proporciones morirá. Si una mujer le confiesa su amor, él y quienes le rodean perderán la vida. Una maldición que también afecta a Rumiko y Otoba, que cada día están más enamoradas del protagonista y se encuentran a un “te quiero” de morir. Su historia está llena de preguntas: por qué ha sucedido todo, quién lo ha provocado y cuál es la salida a este hechizo. Y no solo eso, ¿quién será su próximo amor? Pero no todo se reduce a una historia romántica, sino también a las relaciones y conexiones que se pueden establecer con amigos y conocidos, vínculos que habrá que cuidar para mantenerlos a salvo.
Amplio elenco de personaje y buen desarrollo de tramas
Conforme la trama avanza en Death Match Love Comedy!, todo se vuelve mucho más intrincado y complejo, centrándose en relaciones interpersonales con multitud de personajes. Kei es una persona introspectiva que se cierra al amor, ya que disfruta de su soledad. Sin embargo, con el paso de las horas descubrimos un personaje que evoluciona, deja atrás su vida solitaria y se abre más al mundo, sorprendiendo al jugador. Creció bajo el cuidado de Suzu Taro, una mujer cuyo parentesco se desconoce y que no supo criar adecuadamente a Kei. La falta de atención, el abandono y las deudas hicieron que su infancia no fuera sencilla. Por ello, el juego explora emociones complejas y plantea su aceptación, ayudando también en la superación de sus traumas.
Por otro lado, dos figuras clave son Rumiko y Otoba. Ambas aman a Kei, pero sus problemas personales y la maldición no facilitan las cosas, tejiendo un telón de fondo entre pasado y presente que le impide avanzar. Las dos cuentan con historias interesantes, siendo la de Otoba especialmente impactante y sorpresiva. El resto del reparto también resulta atractivo: Asuka, un chico rubio similar a Kei; Ryuto, el estudiante más inteligente de la clase; Miya; y la animadora Shinoka, cuyas personalidades completan un plantel variado.

Algo que nos ha encantado es que Death Match Love Comedy! otorga importancia a todos sus personajes, concediéndoles un papel único dentro de la historia. Sus personalidades, aunque distintas, encajan sorprendentemente bien: desde el humor infantil de Otoba hasta los choques de creencias religiosas entre Asuka y Kei. Uno de los personajes más interesantes es Shinoka, bien trabajado y pieza clave para mantener unido al grupo.
Demasiadas tramas que pueden resultar abrumadoras
En el plano jugable, el título es una novela visual accesible tanto para nuevos jugadores como para veteranos. Se ha introducido una sección de consejos que facilita la toma de decisiones en momentos cruciales, recordando acontecimientos y posibles caminos según la elección. Además, el juego incluye un sencillo mapa con ramificaciones donde se muestran los distintos rumbos que puede tomar la historia, consultable en cualquier momento. Esto es importante porque el título incorpora varios finales malos y otros buenos, otorgando gran peso a nuestras decisiones.
Otro punto relevante son las maldiciones que recaen sobre el protagonista, lo que convierte Death Match Love Comedy! en una lucha constante contra el tiempo. Sin embargo, consideramos que las acciones del jugador pueden condicionar en exceso la partida, provocando finales abruptos cuando parecía que aún quedaba mucho por contar. Esto puede resultar frustrante para jugadores novatos, obligándolos a repetir varias horas tras una mala decisión. Como aspecto positivo, destaca el tono cínico y humorístico con el que se trata el amor juvenil, parodiando esa idea de que solo hay un tren en la vida para vivirlo.

Aunque la introspección de los protagonistas está muy trabajada, algunos personajes secundarios resultan algo artificiales en determinados momentos y carecen de profundidad real, pese a contar con buenas historias de base. Sus tramas paralelas, problemas familiares, la figura de Suzu como tutora y otras cuestiones propias de la adolescencia, pecan en ocasiones de sobreinformación, desviando la atención de la trama principal.
En el apartado técnico, el juego llega íntegramente en inglés, un detalle que puede echar atrás a quienes no dominen el idioma. Como puntos positivos, es de elogiar su estilo manga y anime, con cientos de diseños de personajes y escenarios que reflejan bien las expresiones faciales y las distintas situaciones que se viven. Destaca su colorido y el uso acertado de la paleta cromática. La interfaz, por su parte, es sencilla y práctica, facilitando el acceso a todas las opciones.
En conclusión
Death Match Love Comedy! es una novela visual que plantea una historia interesante y cuenta con un amplio elenco de personajes, aunque en ciertos momentos puede resultar abrumadora. La gran cantidad de alumnos y subtramas secundarias no siempre mantienen el mismo nivel de interés, desviando el foco de la narrativa principal. Aun así, logra sostenerse gracias a una historia central divertida, irónica y que parodia con acierto el amor de instituto.
*Agradecimientos a Meridiem por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.