Una de las modas de estos últimos años es la construcción de mazos mediante mecánicas enmarcadas dentro del género roguelike. Muchos títulos, por desgracia, beben de las innovaciones y la creatividad de otros, pasando a ser clónicos, y no son tantos los que se atreven a innovar por completo. Esto es algo que viene a demostrar Bloodletter, una interesante propuesta que ha iniciado su acceso anticipado y que nos lleva a los barberos cirujanos de la era medieval con muchos detalles llamativos.
Su historia nos traslada a un pequeño pueblo en plena Edad Media, donde los aldeanos están siendo atacados por una entidad de orígenes desconocidos. Esta actúa de noche y descansa durante el día, provocando que la población enferme, se debilite y, lo que es peor, pierda la confianza entre ellos. El jugador asume el papel de un barbero cirujano que llega a esta ubicación con la misión de mejorar la salud de los afectados por esta misteriosa enfermedad y erradicarla. Se trata de un argumento sencillo que sirve como excusa perfecta para sumergirse de lleno en su jugabilidad, la auténtica protagonista.
Tres franjas del día con tres mecánicas distintas
Cada vez que se comienza una nueva partida en Bloodletter, se debe elegir a cuál de las entidades enfrentarse, ya que cada una presenta condiciones únicas que deben superarse para salir victorioso. Cada enemigo cuenta con alrededor de 65 cartas distintas y seis adicionales destinadas a la alquimia. Un aspecto clave del juego es su estructura en tres franjas horarias: día, tarde y noche. Durante el día se desarrolla gran parte de la historia. Los aldeanos solicitarán ayuda y deberemos asistirles mediante nuestra baraja de cartas. Cada habitante dispone de dos o tres ranuras, dependiendo del nivel de confianza desarrollado con el protagonista. A través de ellas pueden mejorarse aspectos como salud, enfermedad, pureza y confianza. Si cualquiera de estas estadísticas llega a cero, el aldeano fallecerá, y si mueren cuatro, se perderá la partida.
Las cartas esconden formas muy variadas de aplicación: rituales, remedios generados mediante alquimia o procedimientos médicos. No todas son beneficiosas. Algunas pueden aumentar la pureza sacrificando una gran cantidad de salud, mientras que otras pueden propagar la enfermedad entre varios aldeanos en espera. También hay cartas que simplemente no ayudan, obligando al jugador a utilizarlas en momentos estratégicos, incluso decidiendo si conviene mantener con vida a un aldeano o sacrificarlo para eliminar dicha carta de la mano.
Durante la tarde, la experiencia se vuelve algo más pausada, permitiendo visitar a uno de los once aldeanos disponibles para obtener una nueva carta y una mejora. Estas pueden potenciar efectos, sustituir cartas no deseadas o aumentar la confianza. La noche es el momento en el que la entidad enemiga entra en acción, propagando la enfermedad y drenando la pureza y la salud de los aldeanos. Tras esta fase, el ciclo vuelve a comenzar. Aquí es donde reside la esencia del juego: la gestión de los aldeanos para mantenerlos con vida mientras se combate la enfermedad.

Un mazo que mejorar gracias a tus aldeanos
Desde el inicio contamos con un mazo limitado, por lo que mejorar a los aldeanos resulta fundamental, ya que son ellos quienes aportan nuevas cartas. En cada mejora se deberá elegir entre tres opciones, que pueden ser positivas o negativas, sin posibilidad de evitarlas. La gestión de estas decisiones es clave para avanzar. En raras ocasiones se obtienen transmutadores de alquimia que permiten esquivar este proceso. También entran en juego las sinergias entre cartas, que activan efectos pasivos o positivos al utilizarlas, descartarlas o incluso colocarlas en espacios ocupados, añadiendo una capa estratégica adicional. Construir el mazo perfecto no es tarea sencilla, ya que Bloodletter apuesta por el componente aleatorio, obligando al jugador a adaptarse a cartas que no siempre son ideales. A medida que se progresa, el mazo crece y los aldeanos permiten aplicar más cartas, facilitando la gestión de la enfermedad.
Los enemigos, las entidades que actúan durante la noche, solo pueden derrotarse extrayendo sus piedras de sangre, lo cual se consigue cumpliendo ciertos objetivos. Sin embargo, esto también las vuelve más peligrosas, aumentando su capacidad de propagación.

En su estado actual, el juego cuenta con dos entidades diferenciadas, aunque la desarrolladora ha confirmado la llegada de más en el futuro. La entidad corrupta incrementa su capacidad de drenar pureza al extraer sus piezas, mientras que la empaladora obliga a reunir tres cartas con el símbolo de una espada para poder atacar. Esto obliga al jugador a adaptar constantemente su estrategia, aportando variedad a cada partida. Además, cada enemigo altera mecánicas clave: perder un aldeano frente a la corrupta afecta a toda la aldea, mientras que la empaladora impacta en la confianza.
A nivel técnico, nos encontramos con un apartado visual bastante sencillo, tanto en el diseño de personajes como en las cartas, lo que puede quedarse corto frente a otros exponentes del género. También se han detectado algunos problemas técnicos, como ralentizaciones puntuales que afectan a la experiencia. No obstante, es justo destacar la buena optimización del título, permitiendo su correcto funcionamiento en equipos modestos. Uno de sus aspectos más distintivos es su diseño de interfaz, que simula un pergamino medieval y aporta un encanto particular al conjunto. Por su parte, la banda sonora cumple su función, aunque no destaca especialmente por su variedad.
En conclusión
En definitiva, Bloodletter es un roguelike de construcción de mazos sólido que, sin revolucionar el género, ofrece una propuesta interesante gracias a su atmósfera y variedad de situaciones. Las entidades modifican de forma notable el desarrollo de cada partida, obligando al jugador a adaptarse continuamente. Se trata de un título en acceso anticipado, con margen de mejora y actualizaciones prometidas que podrían terminar de redondear una experiencia que ya resulta disfrutable para los aficionados al género.
*Agradecimientos a ICO Partners por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.