De tanto en cuanto, el mercado AA e independiente proporciona aventuras arriesgadas que no todas las desarrolladoras se atreverían a lanzar. Un ejemplo de ello es Back to the Dawn, un videojuego de rol que se desarrolla dentro de un universo de animales antropomórficos y que presenta un argumento que destaca por su seriedad e intensidad. La aventura de Spiral Up Games nos sitúa en unas elecciones a la alcaldía donde nuestro protagonista decide presentarse, pero es apresado pocos días antes de estas.
Al inicio del título tenemos la posibilidad de elegir entre dos personajes antropomórficos: Thomas, un zorro periodista que ha sido encarcelado por un crimen que no cometió, y Bob, una pantera negra que se encuentra realizando una misión encubierta dentro de la prisión. Una de las peculiaridades de ambos no es solo su papel en la historia, sino que cuentan con estadísticas diferentes en fuerza, inteligencia, agilidad y carisma. Cada uno dispone de tres configuraciones iniciales con sus pros y contras, así como dos habilidades distintas. El camino de Bob es más complicado que el de Thomas, por lo que es aconsejable comenzar primero con este último, pese a la gran variedad de opciones de dificultad.
Las historias de Thomas y Bob
Su historia sienta unas mecánicas que atrapan desde el primer minuto y que sorprenden. La esencia se encuentra dentro de la prisión, donde el jugador debe optimizar todos los recursos del día y entablar relaciones con otros reclusos, dejándose llevar por ellas. Cada acción que realizamos no solo consume dinero, sino también tiempo, haciendo que cada minuto sea crucial para lograr escapar y ganar las elecciones. La gestión comienza desde el momento en el que recibimos un objetivo y ejecutamos una tarea, como por ejemplo realizar una llamada telefónica, lo que puede llevar minutos u horas. Medir cada paso es fundamental.
Llamar por teléfono cuesta dinero, por lo que será necesario conseguirlo previamente. Ya sea realizando trabajos extra para el alcaide o integrándose en una banda para completar encargos, todo será clave para avanzar en la odisea. Una de sus peculiaridades es la necesidad de elegir bien cada trabajo, lo que puede llevarnos a diferentes zonas de la prisión, interactuar con distintos personajes, participar en minijuegos o incluso extorsionar a otros reclusos para obtener dinero rápidamente. Muchas de estas acciones también derivan en combates por turnos contra enemigos que debemos derrotar para continuar.

Gran variedad de misiones y actividades
En cuanto a actividades y misiones, el juego ofrece una gran variedad, donde insistimos en que el peor enemigo es el tiempo. Algunas mecánicas curiosas incluyen actividades carcelarias con minijuegos rápidos o situaciones donde todo depende de una tirada de dados. Conversar y elegir la opción correcta es clave, ya que existen múltiples combinaciones y resultados. Rejugar Back to the Dawn se convierte en algo muy atractivo, especialmente al probar ambos personajes o explorar diferentes decisiones dentro de la trama.
Si por algo brilla especialmente es por la gestión del tiempo y la interacción con personajes, al más puro estilo de una aventura interactiva. Los combates presentan mecánicas interesantes, funcionando casi como un minijuego, aunque creemos que no se han simplificado lo suficiente, con menús y submenús excesivos que complican la experiencia. En este caso, menos habría sido más, y una simplificación habría hecho los combates más ágiles y entretenidos. Aun así, el juego ofrece una profundidad notable en sus sistemas de combate, quizá incluso excesiva. Este problema también se traslada a los menús, que pecan de complejidad.

El apartado técnico de Back to the Dawn es realmente llamativo, con sprites en dos dimensiones y una vista cenital que permite apreciar sus entornos, diseñados con un estilo artístico coherente. Gran parte del juego incluye imágenes estáticas durante los diálogos, con retratos de personajes animados al estilo clásico, aportando una sensación retro muy bien lograda. Los diseños de los personajes destacan por su gran personalidad y su peculiar estilo antropomórfico. Uno de los fallos se encuentra en la tipografía, que resulta difícil de leer o no está correctamente implementada, provocando cuadros de diálogo descentrados. Por su parte, la banda sonora, con rock y sintetizadores, acompaña de forma eficaz y se adapta bien a diferentes situaciones.
En conclusión
Back to the Dawn nos ha sorprendido por su trama, ambientación y estilo técnico. La premisa de jugar contrarreloj para escapar de la cárcel, junto con las ramificaciones de la historia y su alta rejugabilidad, lo convierten en una propuesta muy interesante. Por el contrario, presenta algunos problemas como una interfaz compleja y una tipografía mejorable que dificulta la lectura en ciertos momentos. En definitiva, es un título diferente, que apuesta por una experiencia de rol alejada de los convencionalismos, donde gestionar el tiempo y medir cada decisión es clave.
*Agradecimientos a Spiral Up Games por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.