Star Wars: Galactic Racer – La nostalgia de Episode 1: Racer regresa con una propuesta mucho más exigente

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Star Wars: Galactic Racer – La nostalgia de Episode 1: Racer regresa con una propuesta mucho más exigente
Star Wars: Galactic Racer

Guardo con muy buenos recuerdos mi experiencia en Nintendo 64 y Dreamcast, con aquellas partidas a Star Wars Episode 1: Racer, una obra que cambió el panorama de La Guerra de las Galaxias en aquel entonces y que únicamente se enfocaba en acción y estrategia. Fuse Games y Bastion no solo han salido a la palestra con Star Wars: Galactic Racer, una experiencia de conducción arcade, extrema y especial, sino que evoca ideas de tinte roguelite que mejoran mucho la experiencia y la vuelven más exigente.

Este año está siendo bueno para la franquicia Star Wars y, poco a poco, va resurgiendo en los videojuegos. Sin prisa pero sin pausa, hemos visto cómo Respawn Entertainment trajo una nueva entrega táctica con Star Wars: Zero Company, con partidas con una buena profundidad estratégica y presencia de muchos personajes conocidos. Monopoly Star Wars es otro añadido, aunque mucho más sencillo, pero que está adaptado para todo tipo de jugadores. Por último, en la finalización de 2026 somos invitados a conducir a grandes velocidades con una fórmula que hemos visto en juegos como Wipeout, destrucción de escenarios y unos tintes roguelite que redondean mucho el juego, convirtiéndolo en una más que agradable sorpresa.

Bate a Kestar Bool y hazte con el campeonato

Uno de los añadidos que pueden resultar interesantes al jugador acostumbrado al modo individual es la presencia de una campaña para un jugador, donde disfrutar de tres actos que siguen la historia de nuestro piloto dentro del entorno de George Lucas. No podemos daros una duración concreta debido a que parte de esta depende de la pericia que tengas a los controles de tu vehículo, la dificultad y tu adaptación al roguelite. Esto propone una experiencia que crece con la evolución del propio jugador, marcando una curva de dificultad agradable pero que, al mismo tiempo, desafía a ser más preciso a los mandos de tu nave y conocer los escenarios. Centrándonos más en su trama, asumimos el papel de Shade, un antiguo piloto mensajero cuyo objetivo es abrirse paso y convertirse en el campeón de la Liga de Carreras Galácticas. Su rival es Kestar Bool, quien es el campeón y controla este mundillo debido a su increíble fortuna. A pesar de ser una buena apuesta por introducirnos en el mundo, creemos que su protagonista peca de genérico y los secundarios no tienen mucho interés.

Una de las novedades en Star Wars: Galactic Racer es la presencia de una jugabilidad de conducción arcade con unos interesantes puntos roguelite. Cada partida tiene un camino único que se va definiendo según tus decisiones y es el propio jugador quien realiza las elecciones para llevarlo al punto que crea correcto. Si no tomas las más adecuadas o ya no puedes alcanzar matemáticamente a Keestar Bool, tu rival, la partida acaba y debes comenzar de nuevo. En cada una de estas partidas se consiguen puntos de mejora que se van integrando en tu vehículo, teniendo equipamiento adicional y estilos para el piloto que puedes utilizar en nuevas partidas. Entre carrera y carrera es posible personalizar el vehículo cambiando su apariencia o la de Shade, algo que rompe un poco la tónica de conducción y permite dar tu propio toque.

Star Wars: Galactic Racer

Mecánicas roguelites que hacen la propuesta más divertida

Si nos ponemos a comparar la premisa que ofrece Star Wars: Galactic Racer, nos atrevemos a decir que adquiere mecánicas de Star Wars Episode 1: Racer junto con algunas de Wipeout y otras de un clásico como Burnout. Recorrer a gran velocidad circuitos basados en Star Wars es una auténtica delicia, saliendo de la simulación tan manida en nuestros tiempos para ofrecer una conducción que permite chocar, destrozar al rival e incluso sacarlo del circuito. Tenemos tres tipos de vehículos: el Landspeeder, que es el estándar y estable, con un sistema de propulsión que le otorga mucha velocidad en las curvas. Speeder Bike es el segundo y guarda gran parecido con una moto de gran cilindrada, siendo la más ágil, pero que saltará en pedazos al chocar. Esta, al igual que el Landspeeder, tiene una gran ventaja en las curvas. Por último, tenemos la Skim Speeder, que es la más inestable pero, al mismo tiempo, ofrece precisión en curvas y una velocidad punta muy alta.

Las clases han sido bien estructuradas, notando cambios muy obvios a la hora de ponerse a los mandos de cualquiera de ellas. Estos vehículos tienen una curva de desbloqueo bien marcada y natural donde, tras una serie de carreras, podremos acceder a nuevos. Desde el primer momento notamos que la conducción es muy fluida, rápida y frenética, corriendo a grandes velocidades contra míticos vehículos como los Destructores Estelares de Tatooine, abriéndonos paso por vastos bosques o esquivando la lava con grandes saltos. La esencia de George Lucas ha sido captada a la perfección y, gracias a su banda sonora, que también va acorde a esta saga, ambienta de manera notable. Los diseños de los circuitos no han sido generados al azar, sino con multitud de ramificaciones, rutas ocultas y saltos a gran velocidad donde tendrás que tener una gran vista y reflejos para evitar que tu vehículo salte por los aires. La inteligencia artificial enemiga es equilibrada, siendo fáciles de batir en los niveles más bajos, pero muy agresivos y queriendo destruirte a cada curva conforme más exigente sea su nivel.

Star Wars: Galactic Racer

Cada tipo de vehículo se convierte en una experiencia diferente

Cada vehículo cuenta con dos sistemas de turbo diferentes. El primero se activa al derrapar y tomar curvas al más puro estilo Mario Kart, proporcionando un pequeño impulso. Por otro lado, tenemos otro más potente que utilizar en los momentos más críticos y que hace las veces de nitro, pero con el riesgo de sobrecalentar tu motor y destrozar tu vehículo si haces un uso excesivo. Si lo utilizas sin abusar y combinado con los derrapes, tendrás dos de las claves para llevarte la victoria. Los circuitos se encuentran distribuidos en planetas del universo Star Wars que muchos conocerán como Jakku, Tatooine, Ando Prime, Lantaana, Crait y Centinela Uno. Cada uno define un bioma completamente distinto, como las gélidas temperaturas de Ando Prime, que hacen que no se sobrecaliente tanto tu vehículo, pero sí que haya muchas secciones resbaladizas. Por su parte, Centinela Uno es conocido por su gran toxicidad, por lo que evita las corrientes de ácido que pueden corroer el vehículo.

Estos puntos son perfectos para hablar de las habilidades adicionales que se van activando conforme más avancemos en la campaña, teniendo mejoras como el piloto automático para una conducción dirigida durante unos segundos, la capacidad de adherencia para no resbalar o impulsos de turbo más avanzados. Todas proporcionan una ventaja de peso al jugador y abren muchas posibilidades al irlas desbloqueando. Si por algo destaca la campaña es por lo equilibrada que es, ofreciendo mucho contenido, sus elementos roguelite y personalización. Eso sí, hay momentos en los que se debe ser tolerante a la frustración porque muchos de los circuitos no pueden realizarse a la primera de cambio y obligan a reintentarlos. Otro fallo lo encontramos en que los circuitos y los planetas se repiten con mucha frecuencia durante la partida, haciendo la partida más monótona. Aparte de la campaña, hay más contenido, como un modo arcade con desafíos contrarreloj, conducir bajo ciertas características o escenarios. Aquí sí que se adquiere mayor identidad, desafiando al jugador y descubriendo siempre algo nuevo. Por último, mencionar su modo online competitivo, aunque lamentablemente no se ha introducido multijugador local.

Conclusiones de Star Wars: Galactic Racer

Con Star Wars: Galactic Racer encontramos una buena alternativa dentro del género de conducción arcade y con una gran ambientación en el mundo de la Guerra de las Galaxias. Se han introducido mecánicas de juegos de conducción al mismo tiempo que elementos roguelite que hacen que cada partida sea diferente y divertida. Tiene algunos problemas, como la incomprensible decisión de no incorporar un multijugador local, lo que desluce el producto, pero no tanto como para no justificar su compra. Es un juego emocionante, divertido y que pondrá a prueba tu paciencia a gran velocidad.

*Agradecimientos a Secret Mode por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.

Lo mejor:

  • Conducción arcade rápida y muy divertida
  • Sistema roguelite bien integrado
  • Gran ambientación de Star Wars con circuitos y ambientaciones trabajadas

Lo peor:

  • Historia y personajes poco memorables
  • Falta de multijugador local,
  • Repetición frecuente de circuitos y planetas
8.3

Notable

Argumento: - 7.5
Jugabilidad: - 8.5
Gráficos: - 8.5
Sonido: - 8.5
34 primaveras. Apasionado del mundo de los videojuegos y la comunicación. Fan de Zelda y Final Fantasy a partes iguales.
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