Fortnite Festival ha traído de vuelta la fiebre de los juegos de ritmo, y PDP, bajo el paraguas de Turtle Beach, responde con la Riffmaster, una guitarra controladora inalámbrica pensada específicamente para revivir esa sensación de banda de garaje que muchos recordamos de Guitar Hero y Rock Band. Compatible con todas las consolas del mercado actual, eso sí, eligiendo su modelo específico, la Riffmaster llega con licencia oficial y un precio de 149.99 euros que la sitúa claramente en el segmento premium dentro de los accesorios para juegos de ritmo.
Lo primero que sorprende de la Riffmaster es su planteamiento ambidiestro: el diseño está pensado para funcionar tanto en manos diestras como zurdas, algo poco habitual en este tipo de periféricos y que amplía considerablemente su público objetivo. Con un peso de 1,57kg y unas dimensiones que rondan los 54cm de largo, no es precisamente un accesorio discreto, pero cumple con lo que se espera de una guitarra de este estilo: presencia física suficiente como para sentir que estás sobre un escenario y no simplemente pulsando botones en un mando convencional.
Uno de los detalles más prácticos es que la guitarra es plegable por el mástil, lo que facilita muchísimo tanto el almacenaje como el transporte, algo que se agradece en un producto de este tamaño. Incluye además correa de hombro para tocar de pie, reforzando esa sensación de estar interpretando de verdad y no solo jugando. En el apartado técnico, la Riffmaster ofrece conexión inalámbrica de baja latencia con un alcance de hasta nueve metros, más que suficiente para moverte con libertad mientras tocas sin preocuparte por el cable. La batería recargable integrada promete hasta 36 horas de autonomía por carga, una cifra muy generosa que debería cubrir sesiones intensas de Fortnite Festival durante semanas antes de tener que tirar del cable USB-C de 1,2 metros incluido para recargar.
Aquí es donde la Riffmaster se pone realmente interesante. Incorpora dos ubicaciones distintas para los botones de trastes, permitiendo adaptar la posición según la edad o el tamaño de manos del jugador, algo que no suele verse en accesorios de este tipo. La barra de rasgueo y la palanca whammy (vibrato) están presentes y responden como cabe esperar de un accesorio con este enfoque, dejando ese margen de expresividad que hace que tocar canciones concretas se sienta distinto a simplemente acertar inputs.

El añadido más curioso es el stick analógico patentado integrado directamente en la guitarra, que permite navegar por los menús del juego sin tener que soltar el instrumento en ningún momento, un detalle que demuestra que el diseño está pensado de principio a fin para no romper la inmersión. Eso sí, conviene tener presente que en Nintendo Switch 2 el botón C no está disponible, una pequeña limitación a tener en cuenta si sueles usar esa función en otros contextos.
La PDP Riffmaster es un accesorio de nicho, pero dentro de ese nicho cumple con nota: diseño ambidiestro, autonomía sobresaliente, comodidad para sesiones largas y ese punto de nostalgia que conecta directamente con quienes vivieron la época dorada de los juegos de ritmo. Los 149,99€ de precio son una inversión considerable si solo vas a jugar ocasionalmente, pero para quien tenga Fortnite Festival como uno de sus títulos habituales, es de lo mejor que hay disponible ahora mismo en Switch.
*Agradecimientos a TNPR por proporcionar una unidad de la guitarra PDP Riffmaster Wireless para realizar este análisis.