Los RPG tácticos tienen mucha solera en el mundo de los videojuegos, sobre todo si os hablamos de los que llegaron en la década de los noventa, que, si bien no tuvieron una tirada de lanzamiento muy grande o simplemente no alcanzaron nuestras fronteras, dejaron su huella en el género. Uno de esos casos es el juego que nos centra hoy, Brigandine Abyss, perteneciente a la saga Brigandine y cuyo debut fue en 1998 en PlayStation, regresando hoy en día con esta nueva entrega.
El videojuego ha sido desarrollado por unos expertos en metroidvanias como lo son AdGlobe, quienes ya estuvieron a cargo de algunos títulos como Ender Lilies o Ender Magnolia, así como de la estrategia de Redemption Reapers. No son unos totales conocedores del género, pero sí demostraron maneras con los títulos mencionados anteriormente. Con Brigandine Abyss se toma un rumbo algo diferente a lo visto con anterioridad, destacando primero en lo visual con un estilo más minimalista al mismo tiempo que sencillo, contando con la colaboración de artistas que participaron en la franquicia Suikoden.
Seis facciones con seis motivos para la guerra
La trama del juego nos sitúa sobre un antiguo rey de la nación más poderosa de este mundo que ha perdido la vida, cambiando de trono por un nuevo gobernante que no busca la paz de su antecesor, sino expandir su territorio a golpe de espada y violencia. Para evitar que esto ocurra y continúe todo de forma pacífica, tenemos que tomar el control de una de las seis facciones disponibles y cuyo objetivo es oponerse a este señor de la guerra. Un punto interesante es que cuando te pongas en el papel de cada una de las facciones podrás conocer su propia historia, teniendo todo tipo de motivaciones que pueden contradecirse unas con otras. Para lograr nuestro objetivo no solo tenemos que ganar en los combates, sino planificar toda nuestra estrategia, ya que cada decisión cuenta.
A medida que avanzan los combates nos encontramos con personajes de otras facciones que puedes controlar también en su modo Misión o Historia. Hay una buena cantidad de estos, teniendo muchos que amplían más la trama argumental, aunque la extienden en demasía, llegando en puntos a contar historias que son inconexas. Conforme el imperio crece y se expande también puedes reclutarlos para que te ayuden en las distintas misiones. Las mecánicas de juego de Brigandine Abyss son bastante intuitivas, llevándonos a un campo de batalla dividido por hexágonos y donde cada uno cuenta como una parcela de tierra. Sobre este encontramos las tropas, donde los líderes, personajes principales de la trama, son los elegidos para controlarlas y dirigirlas. Puedes ganar los enfrentamientos de dos maneras, ya sea eliminándolos a todos o derrotando a su líder.

Una profundidad estratégica bien implementada
Cuando uno de estos líderes es derrotado se llevará consigo a todo su ejército y la batalla habrá concluido, por lo que si el nuestro cae, perderemos. Uno de los elementos de estrategia que más profundidad otorga es la distinción entre unidades líderes y monstruos, pudiendo atacar a la que quieras con un personaje concreto y así ganar más experiencia. Eso sí, como mencionábamos anteriormente, si derrotas al líder todas estas desaparecen con todas sus consecuencias. También puedes ir directamente al jefe que dirige las tropas, pero te arriesgas a enfrentarte a consecuencias negativas como ser rodeados por todas las tropas y perder la partida en cuestión de un par de turnos.
Cada uno de los monstruos que se dirigen da pie a habilidades especiales que pueden compensar puntos débiles de los líderes, como la posibilidad de tener unidades curativas u otras que alcen el vuelo y ataquen a distancia. Esto es una buena opción, ya que proporciona una mayor versatilidad a la hora de asignar roles alternativos e incluso obtener más bonificaciones. Por ejemplo, si quieres que tu líder se mueva más rápido o se desplace a una mayor distancia, entonces debes situar unidades montadas cerca de él. Los escenarios son también un pequeño reto para la estrategia, debido a que dentro de ellos existen accidentes geográficos que habrá que evitar, lo que proporciona una experiencia distinta y que obliga a tener en cuenta el más mínimo detalle.

Organización y ataque, las claves para la victoria
Es importante mencionar que el combate se compone en dos fases: la organización y el ataque. En la primera de ellas es cuando debes fortalecer a tus tropas, reorganizar el inventario y gestionar todos los elementos para sobrevivir. Pasada esta, es el momento de atacar, donde se elegirá un grupo que dirigir a un punto concreto del escenario y posteriormente enfrentarse a un grupo de enemigos. La parte más interesante es la de organización, donde habrá que prepararse también para recibir ataques, embarcándonos en pequeñas misiones secundarias donde reunir recursos, fortalecer tus fortificaciones y elegir bien los monstruos y las tropas a utilizar.
Un par de puntos que queremos mencionar y criticar es que el juego no llega traducido al castellano, siendo una de sus tareas pendientes, ya que es una aventura con mucha historia y diálogos, por lo que el lenguaje de Shakespeare podría echar atrás a más de uno a la hora de hacerse con él. Por otra parte, su interfaz resulta caótica y con demasiada información en pantalla. Eso sí, incorpora algunos elementos modernos como la posibilidad de acelerar los combates y cambiar de personaje solo pulsando un botón.
Conclusiones de Brigandine Abyss
Brigandine Abyss no es el mejor de los títulos que fusionan estrategia y RPG de la historia, pero sí es lo suficientemente profundo y variado para proporcionar una buena experiencia de juego e historia. Incorpora mecánicas bastante interesantes e innovadoras que hacen que cada movimiento, en tu favor o tu contra, pueda ser decisivo. Esto, junto a sus seis facciones con sus propias historias y un buen componente de rejugabilidad, lo hace una opción aconsejable.
*Agradecimientos a NIS America por proporcionar una clave de PlayStation 5 para realizar este análisis.