Durante estos últimos meses hemos visto una buena cantidad de títulos que beben de la estética japonesa y el anime y Kioku: Last Summer es otro que quieren sumarse a esta corriente. La estética, atmósfera y sensaciones nos recuerdan mucho a producciones como las Hayao Miyazaki en Studio Ghibli y series de animación que vimos en nuestra infancia y adolescencia. El estudio con sede en Noruega Lugn Games ha convertido este estilo con su propio estilo para traer una entretenida aventura.
Si por algo destaca Kioku: Last Summer es por adaptar el verano de una forma diferente, un periodo veraniego donde la despreocupación y esas pequeñas aventuras durante la infancia eran las protagonistas. Asti, una joven recién llegada a la isla de Kioku con su padre, comienza a dar sus primeros pasos en este lugar conoce su nueva escuela, primeros amigos y comienza a adaptarse en un lugar desconocida. El título es una pequeña aventura donde disfrutar de aventuras y actividas como el juego de canica Marubi, robar manzanas, investigar quien arrojo pescado a un personaje o resolver los acertijos de un anciano.
Un verano con actividades, trastadas y aventuras
Como podéis ver, son tareas mundanas y cotidianas encerradas en un mundo lleno de luminosidad y color. Cualquier tarea mundana ha sido llevada con acierto por parte de la desarrolladora, la cual indica que ha basado algunas de las tareas por influencias noruegas y transformarlas con estética japonesa. Recorre la isla en bicicleta, un vecindario, muelles y otro tipo de localizaciones solo para descubrir más secretos, pescar o capturar insectos. Es muy divertido ver como a medida que se va de un lado a otro, las aventuras construyen una trama interesante y que desgrana a sus nuevos amigos.
Durante la estancia en Kioku: Last Summer conoceremos a multitud de niños que no dudarán en ayudar a Asti, ya sea discutiendo, ideas disparatadas, metiéndose en líos o haciendo como si nada hubiera ocurrido. Los minijuegos tienen una buena presencia durante el título como el Marubi, una combinación de canicas con coleccionismo donde se irán sumando esferas con forma de monstruos y que dan lugar a enfrentamientos de tablero. Cada uno tiene sus propias estadísticas y a pesar de parecer entretenido, que lo es, se vuelve predecible y sencillo a pesar de sus ligeras variaciones en las mecánicas.

Multitud de aventuras y un juego de coleccionismo
Un problema que encontramos en Kioku: Last Summer es la presencia de muchas actividades que realizar pero también una cierta repetitividad que dan la sensación de que el juego se ha alargado artificialmente. Parte de la culpa de esto procede de los largos caminos que se recorren de un lugar a otro para realizar las tareas, algo que resulta frustrante porque el juego no indica la ubicación precisa donde debes ir. Una vez se localizan aparecerá una pequeña marca sobre ellos para identificar a donde debe acudirse. Este mismo proceso se repite en bucle y a pesar de tener un mapa en la mochila de la protagonista este no muestra a dónde debemos ir concretamente. Por otro parte, encontramos un diario que muestra el progreso de la historia.
En la parte técnica, como hemos mencionado anteriormente se cuenta con un estilo artístico al más puro anime. Se han desarrollado unos modelados en tres dimensiones eficientes y con mucha personalidad pero que no están exentos de problemas técnicos. Animaciones erráticas, desplazamientos de golpe o que cambian de tamaño sin ningún sentido, quitando realismo a la experiencia. Estos fallos no representan un lastre a Kioku: Last Summer pero si que son fallos que podrían haberse cuidado un poco más. El colorido y la luminosidad son de sus puntos más interesantes al igual que la cantidad de rincones que explorar en su isla pero dado su problema con localizarlos lo vuelve una tarea desesperante en ocasiones.
En conclusión
Kioku: Last Summer es una aventura refrescante que además de entretener quiere jugar con el factor nostálgico, proponiendo una historia que recuerda mucho a los veranos que recorrimos en nuestra infancia donde las tareas, trastadas y aventuras iban unidas de la mano. Un juego entretenido pero que se torna repetitivo en cuanto a mecánicas pero que no entorpece lo agradable de esta aventura.
*Agradecimientos a Lugn Games por proporcionar una clave de PC para realizar este análisis.