Los videojuegos FPS tienen una facilidad pasmosa para construir ambientaciones memorables, ya sea trasladándonos al espacio, recreando conflictos bélicos o llevándonos a universos de fantasía. Esa versatilidad hace que, con una buena historia y una base jugable sólida, puedan convertirse en experiencias realmente destacables. Far Far West, actualmente disponible en acceso anticipado, apuesta por una curiosa mezcla entre el salvaje Oeste, la ciencia ficción y el terror sobrenatural, dando forma a una propuesta cooperativa donde derrotar hordas de enemigos es la principal excusa para compartir partida con amigos.
La fórmula de Far Far West es sencilla sobre el papel, aunque bastante más compleja cuando nos ponemos a los mandos. Nos encontramos ante un FPS cooperativo de acción con mecánicas de extracción, donde unos vaqueros robóticos deben completar misiones en un Oeste maldito repleto de peligros. Pero no todo se limita a disparar: entran en juego hechizos, cartas mágicas y un arsenal con tintes de ciencia ficción que resultará especialmente útil para acabar con hordas de esqueletos y conseguir recompensas. Las misiones, aunque breves, consiguen mantener un ritmo intenso y frenético.
Una fórmula cooperativa con mucho potencial
Nuestras primeras impresiones al ponernos a los mandos de Far Far West han sido positivas, ofreciendo una aventura FPS cuya fórmula funciona tanto en solitario como en cooperativo, aunque la experiencia multijugador es claramente la más recomendable. Como es habitual en un título de acceso anticipado, todavía se detectan algunos errores y cierta escasez de contenido, aunque todo apunta a que se irá ampliando en el futuro. Uno de los aspectos más llamativos es, sin duda, su ambientación, capaz de ofrecer una estética muy particular donde armas futuristas y hechizos encajan sorprendentemente bien dentro de un lejano Oeste maldito.
También queremos destacar varios elementos de su jugabilidad que funcionan especialmente bien. El timing al atacar o golpear es muy satisfactorio, respondiendo prácticamente al instante y transmitiendo una gran sensación de impacto. Además, el sistema de movimiento resulta extremadamente ágil y frenético, permitiendo saltar a gran velocidad o incluso sobrevolar brevemente a los enemigos para preparar emboscadas y cambiar de posición con rapidez. Esto aporta dinamismo a unas partidas que rara vez pierden intensidad.
Misiones, comodines y margen de mejora
Como mencionábamos anteriormente, el juego todavía no ofrece una gran variedad de misiones y objetivos, algo lógico teniendo en cuenta que aún se encuentra en acceso anticipado. Sin embargo, esta falta de contenido queda parcialmente compensada gracias a unas mecánicas adictivas y un ritmo de acción muy elevado. El jugador puede entrar a una partida, conseguir monedas, utilizar sus armas favoritas y hacer uso de los comodines obtenidos recientemente para enfrentarse al enemigo de formas muy variadas. Los objetivos tampoco resultan excesivamente repetitivos, obligando a recorrer el mapa o completar pequeñas tareas mientras sobrevives al caos.
Uno de los elementos más interesantes de Far Far West son precisamente los comodines, una mecánica que aporta un toque roguelike a la experiencia. Estas cartas funcionan como mejoras pasivas para el personaje y pueden insertarse tanto en el propio protagonista como en las armas, permitiendo crear combinaciones diferentes entre partidas. Como suele suceder, algunas cartas destacan mucho más que otras, por lo que sería interesante que futuras actualizaciones introduzcan nuevos comodines y mejoren su equilibrio. Lo mismo ocurre con la variedad de armas y hechizos, que todavía resulta algo limitada, así como con las físicas del juego, un apartado que todavía necesita algo más de trabajo para reforzar la sensación de inmersión.
Un desafío desigual pero divertido
Los objetivos que se repiten entre partidas suelen consistir en tareas sencillas, como abrir válvulas para liberar presión, empujar cargas evitando minas o recoger objetos específicos. Sobre el papel parecen actividades simples, pero la aparición constante de hordas enemigas consigue convertirlas en desafíos mucho más intensos. En cooperativo es donde el juego realmente brilla, ya que coordinarse con otros jugadores aporta mucha diversión y equilibrio a la experiencia.
Por el contrario, el modo individual presenta algunos problemas evidentes de balance. La dificultad puede dispararse de forma excesiva, llegando a resultar algo caótica e incluso confusa en determinados momentos. Es uno de los aspectos que creemos que la desarrolladora debería revisar durante el acceso anticipado, especialmente para que quienes prefieran jugar solos puedan disfrutar de una experiencia más equilibrada y menos frustrante.

Far Far West es una propuesta muy interesante para quienes busquen un FPS cooperativo diferente, donde las armas futuristas, los hechizos y las mejoras pasivas construyen una identidad muy propia dentro de un lejano Oeste sobrenatural. Se nota que todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo, especialmente por la falta de contenido y ciertos problemas de equilibrio jugable, pero también deja entrever una base realmente prometedora.
En conclusión
Si la desarrolladora consigue ampliar sus sistemas, equilibrar la experiencia y añadir más variedad en misiones, armas y objetivos, Far Far West podría convertirse en un título cooperativo muy a tener en cuenta. La premisa es divertida, su ritmo de juego funciona y tiene el potencial suficiente para ofrecer muchas horas de acción desenfrenada.
*Agradecimientos a Jesús Fabre por proporcionar una clave de PC para realizar estas impresiones.

