La presencia de los videojuegos en acceso anticipado se ha convertido en una tónica habitual durante estos meses, trayendo consigo productos que cuentan con un gran porcentaje de su proceso creativo ya cerrado y donde es el turno de los jugadores de ponerse manos a la obra, disfrutarlos y prestar su apoyo durante el desarrollo. Un caso muy reciente del que pudisteis leer fue Dead as Disco, y ahora Subnautica 2 apuesta por el mismo modelo, llegando a Xbox Series X|S, PC y Xbox Game Pass desde el primer día.
La saga Subnautica no es algo nuevo que haya aparecido de repente. Pudimos ver el primero de los títulos en 2014, transportándonos de lleno a un planeta alienígena donde debíamos bucear en sus océanos y realizar fascinantes descubrimientos. En 2019, volvimos a sumergirnos con Subnautica: Below Zero, una entrega donde se expandieron las posibilidades y el jugador encontró una experiencia mucho más profunda, con más tareas, nuevas mecánicas y una sensación mucho más completa. Ahora llega Subnautica 2, que, pese a mostrarse superior en prácticamente todos los sentidos, todavía se siente algo verde y necesita seguir evolucionando mediante futuras actualizaciones.
Subnautica 2 ofrece un océano extenso con mucho que descubrir
La tónica principal de Subnautica 2 en cuanto a historia y ambientación se mantiene intacta. Los jugadores comienzan en un planeta alienígena rodeados por un océano de enormes dimensiones. A partir de ahí, la esencia sigue siendo la misma: sumergirse en las profundidades para investigar mientras se integran diversos elementos de supervivencia, como la búsqueda de comida o agua. Además, cobra gran importancia la recolección de recursos, fundamentales para desbloquear nuevas tecnologías o descubrir pistas que ofrecen más información sobre aquellos que llegaron antes que el protagonista.
En lo que respecta a su jugabilidad, hay que mencionar que gran parte de las mecánicas vistas en Subnautica: Below Zero han sido recuperadas, ampliadas y pulidas. Se ha optado por un enfoque conservador para no confundir a los jugadores habituales, ofreciendo al mismo tiempo un sistema que recompensa especialmente a quienes investigan más el entorno. Si eres de esos jugadores que disfrutan explorando cada rincón, encontrarás recetas para fabricar o mejorar herramientas, vehículos con los que desplazarte más rápido e incluso pistas sobre nuevas zonas por descubrir. Todo ello genera una gran sensación de progreso mientras exploras a tu ritmo, dejando que Subnautica 2 sea quien únicamente te muestre las posibilidades que tienes a tu alcance.

Una progresión satisfactoria y que invita a más
La progresión es fantástica. En todo momento sorprende por la cantidad de contenido y transmite la sensación constante de que siempre hay algo por hacer, acompañado de recompensas realmente útiles. Mejoras para herramientas, vehículos o elementos que amplían las posibilidades de exploración dotan a Subnautica 2 de un dinamismo mucho mayor. Sin embargo, uno de los aspectos donde vuelve a tropezar, algo ya visto en anteriores entregas, es en la recolección de recursos, que puede resultar repetitiva en ciertos momentos y romper parcialmente el ritmo de la exploración. Eso sí, se ha pensado más en los jugadores menos veteranos, señalizando de forma más clara los elementos importantes para que sirvan como referencia y ayuden a continuar el progreso.
La historia no tiene un gran impacto a nivel narrativo, aunque gana enteros gracias a la recolección de registros de audio y diarios que permiten conocer más sobre las investigaciones de anteriores colonos, aportando información valiosa acerca del lugar en el que nos encontramos. Además, estos documentos ofrecen pistas sobre ubicaciones que podrían esconder descubrimientos interesantes. La exploración, uno de los pilares fundamentales del juego, se ve realmente recompensada gracias a un océano de enorme extensión, muy satisfactorio de recorrer, con biomas bien diferenciados, fauna propia y numerosos objetos coleccionables. A esto se suma la presencia de criaturas submarinas depredadoras que resultan amenazantes y pueden devolvernos al punto de partida si no actuamos con cautela.

Estas criaturas no atacan de forma automática, pero pueden volverse hostiles si se sienten amenazadas, por lo que será importante respetar su espacio salvo que resulte estrictamente necesario enfrentarse a ellas. Uno de los mejores añadidos del título es el modo cooperativo, una función inédita en la saga que introduce Subnautica 2 y que resulta realmente entretenida, permitiendo coordinarse con otros jugadores, construir bases, fabricar objetos o simplemente disfrutar en compañía de este inmenso y denso océano.
En conclusión
Subnautica 2 es un videojuego que todavía se encuentra dando sus primeros pasos dentro del acceso anticipado. Aunque no está exento de fallos, ya ofrece una gran cantidad de contenido capaz de proporcionar muchas horas de juego y que, previsiblemente, irá creciendo poco a poco. Nos encontramos ante una propuesta muy prometedora a la que convendrá seguir de cerca, especialmente por el contenido y las novedades que llegarán en el futuro para redondear esta experiencia submarina.
*Agradecimientos a Xbox por proporcionar una clave de Xbox Series para realizar estas impresiones en su acceso anticipado.