Kiln – La apuesta cerámica de Double Fine que no despega en cuanto contenido

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Kiln – La apuesta cerámica de Double Fine que no despega en cuanto contenido
Kiln

Double Fine, bajo la dirección de Tim Schafer, nos tiene acostumbrados a ofrecer experiencias de juego muy diferentes y entretenidas. Todos recordamos con cariño títulos como Psychonauts o Brutal Legend como ejemplos más representativos de su estilo. Más recientemente, también hemos tenido propuestas como Keeper, todas ellas destacando por la gran personalidad del estudio y su capacidad para ofrecer algo distinto en cada proyecto. Podemos decir con seguridad que Kiln no es una excepción.

Double Fine ha unido fuerzas con Xbox Game Studios para diseñar mundos propios y dar forma a una fusión muy peculiar, pero que funciona. Kiln es un juego de lucha multijugador que simula la creación de figuras de cerámica. En nuestra experiencia hemos podido enfrentarnos a otros jugadores que utilizan sus propios personajes cerámicos, una idea sencilla que fomenta la creatividad al mismo tiempo que introduce un componente competitivo. Así es como Tim Schafer da forma a su nuevo proyecto.

Un enfoque directo que encandilará a los jugadores más creativos

Uno de los aspectos más llamativos de Kiln es su enfoque directo, ya que únicamente ofrece la opción de jugar y un apartado de configuración. No hay más modos de juego: la acción comienza desde el primer momento, incluyendo la personalización del personaje. Nada más iniciar, debemos crear un espíritu que actúa como un fantasma colorido encargado de poseer las cerámicas creadas por el jugador. El tutorial guía de forma clara el proceso de modelado, enseñando de manera sencilla e intuitiva conceptos como altura, anchura, profundidad y tamaño.

Una de sus particularidades es cómo la forma de la figura determina automáticamente una de las ocho clases disponibles. Estas incluyen tazas, platos, botellas, jarrones o recipientes, entre otros. Aunque pueda parecer un detalle menor, esto influye directamente en las habilidades del personaje. Dependiendo del tamaño, se definen parámetros como la carga, la velocidad o la resistencia de la creación. Además, el juego incorpora múltiples opciones de personalización, como pegatinas, asas y accesorios que aportan un toque único a cada figura.

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Partidas rápidas, dinámicas y entretenidas en cinco escenarios

Más allá de la creatividad, que aporta muchas horas de juego, podemos acceder a Celadón, donde se desarrollan las partidas del único modo disponible por el momento. En este modo, dos equipos de cuatro jugadores compiten para apagar el horno rival, pero no será sencillo, ya que primero deben eliminar tres puntos de vitalidad del mismo. Además, deberán enfrentarse directamente a los oponentes utilizando tres habilidades: un ataque básico, un salto y una habilidad vinculada a la forma de la pieza. Una vez frente al horno enemigo, habrá que arrojar agua para reducir sus puntos y finalmente golpearlo para quitarle vidas.

La mecánica de juego es simple pero efectiva, funcionando como una mezcla entre un MOBA y un sistema de defensa de torres. Aunque pueda parecer limitado, las combinaciones entre compañeros aportan gran variedad. Por ejemplo, las piezas grandes actúan como tanques, mientras que las más pequeñas son rápidas y sirven para escoltar. El diseño de los mapas favorece distintos tipos de formas, lo que añade profundidad estratégica similar a la vista en los MOBA más conocidos. Todo esto requiere coordinación y planificación, dando lugar a una experiencia dinámica y accesible.

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Kiln debe ampliar su contenido

El principal punto débil de Kiln es su contenido limitado en el lanzamiento, con un solo modo de juego y cinco mapas que, aunque variados, pueden volverse repetitivos con el tiempo. Otro aspecto negativo es la obligatoriedad de una conexión constante a internet, ya que el juego no ofrece modos offline contra la IA, lo que habría sido ideal para practicar. Además, requiere una suscripción activa para poder jugar. También se echa en falta la presencia de misiones diarias o semanales que incentiven la progresión del jugador.

A nivel técnico, Kiln destaca por su dirección artística, que apuesta por la creatividad y la personalización de las figuras. Su estilo visual recuerda a una animación tipo dibujo animado, con escenarios coloridos, jarrones y piezas de cerámica muy llamativas. Double Fine mantiene su filosofía de ofrecer propuestas distintas en cada proyecto, y en este caso lo consigue con éxito. La banda sonora acompaña adecuadamente, combinando instrumentos de percusión, viento y elementos electrónicos.

En conclusión

En definitiva, Kiln es un título con una premisa muy interesante y la creatividad característica de Double Fine y Tim Schafer, pero con ciertas limitaciones. Su sistema de personalización es su mayor atractivo, aunque el contenido resulta algo escaso y la falta de incentivos puede afectar a la experiencia a largo plazo. Aun así, es un juego divertido que, con futuras actualizaciones, tiene potencial para mejorar notablemente.

*Agradecimientos a Xbox por proporcionar una clave de Xbox Series para realizar este análisis.

Lo mejor:

  • Jugabilidad accesible pero estratégica
  • Gran libertad creativa
  • Dirección artística muy cuidada y original

Lo peor:

  • Contenido limitado en el lanzamiento
  • Dependencia total de conexión online
  • Falta de incentivos a largo plazo
7.3

Bueno

Argumento: - 6.5
Jugabilidad: - 8
Gráficos: - 7.5
Sonido: - 7
34 primaveras. Apasionado del mundo de los videojuegos y la comunicación. Fan de Zelda y Final Fantasy a partes iguales.
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