Hace dos décadas pudimos ver Kirby Air Ride en Nintendo GameCube. Nos encontrábamos en pleno apogeo de la consola y llegó un videojuego de carreras con el querido personaje rosa como protagonista. Tras muchos rumores sobre una posible secuela, es ahora, en Nintendo Switch 2, cuando llega una nueva entrega llena de novedades y adaptada a las mecánicas actuales: Kirby Air Riders.
Este título forma parte del catálogo exclusivo de lanzamientos para Nintendo Switch 2, donde los jugadores correrán a gran velocidad a través de numerosos escenarios, con modalidades clásicas, desafíos y batallas que recuerdan a lo visto en GameCube. Algunos podrían compararlo con Mario Kart, pero no es así: sus vehículos —con o sin ruedas— y artilugios como la estrella de Kirby, un avión de papel o un trineo son los auténticos protagonistas.
Una amplia variedad de modalidades y pilotos
Sus modalidades son ricas y variadas, distribuidas en cuatro modos de juego que incluyen incluso una campaña individual. Dos de ellos permiten disputar carreras de formas muy distintas: Air Ride y A vista de pájaro. El primero ofrece una vista en tercera persona, mientras que el segundo muestra la acción desde una perspectiva isométrica que cambia por completo las reglas del juego. No solo se trata de ser el primero en cruzar la meta: también existen desafíos que obligan a eliminar rivales, dar vueltas cumpliendo condiciones o finalizar el circuito antes de que se agote el tiempo.
El modo más completo es Pruebas Urbanas, disponible tanto en línea como sin conexión. Cuando se juega offline, se compite en un escenario de grandes dimensiones durante cinco minutos, tiempo en el que el jugador debe recopilar objetos que mejoran los atributos del vehículo: velocidad, resistencia, duración o ataque. También se pueden usar armas como cohetes o la habilidad de robar mejoras. Dentro de este modo existen competiciones con carreras, batallas y minijuegos, con diez tipos distintos que incluyen retos como planear la mayor distancia posible o recolectar más comida que el rival.
Se trata de una modalidad donde el azar juega un papel importante, ya que las mejoras dependen de los minijuegos que aparezcan en la competición. Si todo sale bien, el vehículo puede obtener atributos muy superiores, pero siempre manteniendo cierto equilibrio para no dar una ventaja excesiva. En las modalidades de batalla también pueden mejorar ataque, defensa o agilidad. Como decíamos, el acceso a cada prueba se decide mediante un sistema de votación entre jugadores, por lo que la suerte tiene un peso notable.

Mucho contenido local y online
En modalidades como Air Ride y A vista de pájaro, las mejoras no tienen tanto protagonismo: aquí importa más el vehículo elegido y su categoría, ya que algunos funcionan mejor en determinados tipos de circuito. En ocasiones se nota cierto desequilibrio, pues obliga a conocer el título en profundidad, lo que puede dejar en desventaja a los recién llegados. Por otro lado, fomenta la rejugabilidad, invitando a probar todos los vehículos para ver cuáles funcionan mejor en curvas o rectas.
La escuela de conducción facilita los primeros pasos, con tutoriales intuitivos que explican sus mecánicas básicas. El tutorial es interactivo y muestra los controles, aunque en algunos momentos no es tan preciso como debería, algo que podría corregirse con futuras actualizaciones. En ocasiones se aprecian errores al tomar curvas cerradas o al usar ciertos objetos, pero no llegan a lastrar la experiencia. A ello se suma un sistema de aceleración tipo Mario Kart, que ralentiza al jugador unos segundos pero luego ofrece un potente impulso.
Otro elemento que añade profundidad es la posibilidad de obtener habilidades como fuego, hielo, espada o bombas tragando personajes del circuito, pudiendo usarlas contra los rivales. La inteligencia artificial ofrece un desafío progresivo en el modo local, mientras que en el online el nivel es muy variable, aunque su sistema de emparejamiento suele equilibrar bien las partidas.

Para quienes prefieren una experiencia individualizada está el modo Escapada, centrado en retos con mayor libertad. Cada ciertos metros aparece un personaje con el que competir en una carrera isométrica, una batalla o una prueba especial. Entre los minijuegos hay desafíos tan divertidos como correr por una pista llena de rayos láser. Algunas veces aparece un comodín que otorga mejoras sin necesidad de competir, aunque con una ligera desventaja inicial en la siguiente prueba. Cada etapa finaliza con un jefe en una batalla o carrera donde solo importa ser el primero.
En el apartado técnico, Kirby Air Riders es uno de los juegos más vistosos vistos en Nintendo Switch 2. Visualmente es muy atractivo y los personajes lucen de maravilla con efectos coloridos. El juego escala hasta 4K en modo dock y 1080p en portátil, manteniendo 60 FPS constantes. Esto incrementa la sensación de velocidad y encaja perfectamente con la estética de la saga. Su banda sonora reúne temas clásicos de Kirby versionados con mucho acierto.
En conclusión
Kirby Air Riders llega como un notable videojuego de carreras que, gracias a su amplia variedad de modos, se convierte en un potente exclusivo de Nintendo Switch 2 y una excelente compra para estas navidades. Ya sea en solitario o en compañía, ofrece muchas horas de diversión y un contenido realmente completo.
*Agradecimientos a Nintendo por proporcionar una clave de Nintendo Switch 2 para realizar este análisis.