Los videojuegos de puzles continúan siendo un nicho muy interesante dentro del panorama independiente. Aunque no sea el caso, Echochrome nos sorprendió con un ingenioso título que jugaba con las perspectivas. Viewfinder no es exactamente lo mismo, pero la percepción visual y la realidad se fusionan para crear una experiencia muy divertida y creativa.
El título fue lanzado durante este verano en consolas y PC, y ahora llega a Nintendo Switch ofreciendo una experiencia que podemos llevar a cualquier lugar gracias a las capacidades del sistema. Su premisa es sencilla pero muy práctica: el jugador cuenta con una cámara instantánea y sus fotografías serán la clave para resolver todo tipo de puzles en un misterioso viaje. No es un juego más, sino una apuesta creativa que invita a analizar cada detalle y ver más allá de lo evidente.
La perspectiva es tu principal aliada
Una de las principales bondades de Viewfinder es el equilibrio entre puzles y dificultad, con un comienzo que enseña las mecánicas básicas y que, poco a poco, complica las cosas para resultar desafiante. Otro aspecto positivo es su accesibilidad y el buen número de puzles disponibles, suficientes para evitar que el jugador se aburra. Esto tiene especial mérito, ya que jugar con perspectivas es una idea ingeniosa y novedosa, pero limitada; aun así, el juego sabe cumplir desde el primer hasta el último rompecabezas.
En todo momento el jugador se mueve en primera persona dentro de escenarios tridimensionales, pero con ciertas limitaciones de espacio. Esto no es negativo, sino todo lo contrario: se convierte en un entorno perfecto para recopilar fotografías que muestran edificios o paisajes emblemáticos. Gracias a estas imágenes es posible modificar el terreno que rodea al jugador, fusionándolas con el escenario para integrarlas como objetos reales. Por ejemplo, hacer que un puente inaccesible se convierta en la puerta hacia un nuevo nivel.

El objetivo de Viewfinder es explorar los escenarios y las alternativas que proporcionan las fotografías, para llegar hasta el punto que concluye cada nivel. Crear accesos, manipular el entorno o enfrentarse a desafíos más complejos serán tareas habituales para poner a prueba la mente del jugador. Los puzles comienzan siendo sencillos, pero poco a poco se vuelven intrincados y precisos, exigiendo análisis y una buena interpretación de imágenes en dos dimensiones para fusionarlas de forma eficiente.
El juego con perspectivas es divertido y ofrece un abanico muy amplio de posibilidades para crear puzles variados e interesantes. Familiarizarse con el título es sencillo gracias a los tutoriales iniciales y a la insistencia en rotar las fotografías. Las opciones son numerosas: no solo se pueden crear figuras, sino también hacer caer objetos, moverlos de un punto a otro o transportarlos hasta el jugador. La obtención de fotografías es muy variada, aunque en muchas ocasiones será necesario explorar el entorno para encontrarlas. Además, objetos, cuadros o dibujos también pueden resultar útiles.
En conclusión
Viewfinder es un título peculiar e interesante que, gracias al juego con perspectivas, introduce una historia que merece ser descubierta. Un juego de puzles accesible en mecánicas pero desafiante en sus últimas fases, capaz de poner a prueba tu mente de principio a fin.
*Agradecimientos a Plan of Attack por proporcionar una clave de Nintendo Switch para realizar este análisis.